miércoles, 13 de julio de 2016

Poesía pura

(Estanislao Del Signo)



Poesía pura:
escribir en estado de pureza,
esperar,
que la pureza precipite
sin pedir.

El alma no es un pura sangre
-aunque se apure-
El alma del poeta nunca es pura
-aunque se entrene-
pero contiene información precisa
para acceder a la función.

La sangre es pura información,
información concentrada, poca sangre
es suficiente para conocer el estado
del paciente: qué le falta, qué le sobra.

Con el alma es más difícil
practicar una extracción segura.
No es cuestión de paciencia:
paciente o impaciente, el alma
del poeta nunca es pura.

(La pureza, es sabido, no se obtiene
como el reconocimiento, ni se produce
como el conocimiento)

El alma no es un surtidor
ni una glándula secreta.
No puede infiltrarse -ni ser infiltrada-
No hay sistema que apure su pureza,
o depurativo que garantice su eficacia.

Contiene información precisa
pero insuficiente para emitir buenos poemas.

La pureza, no es un fin en la escritura,
ni una buena aspiración o una posible meta:
Nunca es pura el alma del poeta,
-no conviene a los fines del poema
confiarle autonomía y dejarla sola-

Paul Valèry nos dejó esta receta:
El alma es siempre un mal poeta.


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