(Robert O. Jara)
El hongo desmembrado se resigna:
no podrá negociar ni ser negociado.
Los hongos no van al cielo, aunque
no pequen, ni sean parte de otros
pecados.
Multiplicar por dios a un Hongo
podría acercarnos a la proporción
áurea, afirman los iniciados.
El hongo desmembrado
no será negociado.
El hombre no puede unir
lo que Dios separó.
Ni prolongar la vida de un hongo.
¿Es negocio ser hongo en los tiempos
que corren?
El hongo no corre los riesgos del
miembro o socio en comandita:
Sabe como conservar su unidad
aún en condiciones inestables.
Se sabe parte de un plan inferior
y perfecto: Conoce la perfección
sin necesidad de ir al cielo:
Los hongos no van al cielo,
no necesitan negociar para acceder
a un Dios que tal vez no esté
en el cielo.
El hongo no cree en la reencarnación
del pecado ni en la materia muerta.
El hongo no elonga ni se inclina
a creer: Sabe que su lugar no es
el cielo pero es parte del micelio
que está en todas partes y es
casi infinito.
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