(Olvido de la Fuente)
Era una flor común, sin lustre
ni atributos especiales; incluso
menos que común.
Su cuerpo adocenado y sin matices
era irrelevante y denotaba su pertenencia
a una especie menor y sin aspiraciones
en el concierto de los cuerpos que
florecen ¿Una subespecie?
Por lo común no llama la atención
ni la merece; nadie se detiene ni
se inclina a contemplarla: Tenemos
suficientes cosas ante las que
inclinarnos.
No luce, ni se ve de tan pequeña
e insignificante: Ni perfume debe tener.
Es probable que la hayamos pisado
muchas veces sin reparar, y sin siquiera
haber tenido la intención:
Hay cosas que están hechas para pasar
desapercibidas por la vida.
Pero siempre hay una oportunidad:
De pronto se descubren propiedades
desconocidas de una planta despreciada
como ésta y se pone de moda:
Esa flor insignificante, opaca
y chabacana, cobra valor
y se abacana.
(Luego, cuesta encontrar una
disponible)
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