(Elpidio Lamela)
¿Para qué sirve la mente, Señor que todo
lo puede y nada ignora? Le pregunta al
Creador un buen cordero.
-Para producir alegorías, parábolas,
interpretar metáforas y aprender a reproducir
el vuelo de la oruga.
-¿Es todo?
-No, una respuesta no puede abarcar todo,
aunque sea mía. Sería demasiado perfecta
para una mente humana.
-¿Podría desarrollar la idea?
-Claro, pero preferiría no hacerlo. En cambio,
puedo formular otras preguntas.
-Siendo Ud. fuente de toda razón y justicia,
necesitamos más respuestas que preguntas.
Necesitamos conocer…
-Lo sé, esa necesidad suele llevarlos a cualquier
parte y a cometer todo tipo de desatinos. Y me es
difícil controlarlo.
-Somos su rebaño ¿Quién más podría controlarnos?
Usted nos creó, debería asumir la responsabilidad,
con perdón.
-Yo siempre perdoné todo, y aquí tienes el resultado…
Pero no me arrepiento, estoy en paz con mi conciencia,
que es infinita y es lo único que importa.
-Bueno, a falta de respuestas, al menos emita
su pregunta…
-Antes voy a agregar algo a mi respuesta inicial:
Vuestras mentes sirven para cultivar ideologías y
desarrollarlas en libertad, que es lo que vienen
haciendo desde hace tiempo, tal vez
demasiado.
-Sí, y con bastante éxito: La libertad avanza…
-No, las palabras pueden significar muchas cosas
pero no avanzan ni se mueven, aunque sirven para
justificar cualquier despropósito. Esa palabra sólo
expresa una condición, respecto de otros objetos o
sujetos, y que ustedes no suelen practicar.
-Bueno, pero hay una evolución…
-Otro término ambiguo que los seduce.
Un tumor también evoluciona…
La mente sirve, también, para negar:
Decir que no y pronunciarse en contra
de cualquier desvío del Orden Natural y
las funciones divinas.
-¿Cuáles son?
-Ustedes son responsables de sus propias
contradicciones. Hasta aquí llegó mi amor,
que no es poco.
-Mi Señor, la Palabra Divina ha aumentado
mi perplejidad. Ahora espero su pregunta;
tal vez ella me ilumine…
-¿Por qué preguntar para qué sirve la mente?
¿Para qué sirve el cuerpo, para qué la vida?
-Es lo que quisiéramos saber.
-¿Para qué? ¿Qué harían con eso?
Sólo piensan en servir, y en servirse. Algún día
Yo también dejaré de serles útil.
¿Piensa el poeta para qué sirve el poema?
No hay comentarios:
Publicar un comentario