(Amílcar Ámbanos)
Hay que apostar al pasado,
reflexionó el sabio, último
discípulo de los filósofos del
futuro.
Estoy persuadido, sólo se aprende
del pasado: más precisamente, de
los fracasos del pasado.
Si no volcamos la vista hacia atrás,
jamás lo entenderemos, y seguiremos
repitiendo los mismos errores.
Debemos aprender a leer la historia,
sin despreciar ninguna de sus voces,
ni aún aquellas que no tienen ningún
valor.
La sabiduría es patrimonio de mentes
abiertas, que dialogan en forma continua
con el pasado, el presente y el futuro.
Los filósofos del futuro, ya lo venían
expresando desde hace tiempo y sin
rodeos:
Siempre apostamos al futuro,
y el resultado está a la vista; no hay
margen de error para otro fracaso.
Sólo los necios insistirían con este
despropósito: Hay que volver al
pasado, al menos hasta que estemos
en condiciones de superarlo, para no
repetir una historia que ya fracasó.
No hay comentarios:
Publicar un comentario