viernes, 15 de marzo de 2024

Cantos órficos con material reciclado

 

(Olvido de la Fuente)

 

Recuperando el polvo propio

del vaivén histórico que nunca

se interrumpe, casi arribaba

al punto de partida:


Un punto como tantos.


A diestra y a siniestra, imágenes

de púbises implumes, entregados

a la actividad contemplativa entre

otros órganos ajenos a la reverberación

de los cantos oficiales, transcurrían

enriqueciendo el paisaje de términos,


tan opinables como el cuerpo de una

piedra cóncava, lisa o angular.


Por lo regular, el pulso no se recupera,

pero los verbos van y vienen

obedeciendo impulsos opinables,

como toda emisión de aire infundado.


La división hace al ritmo

y reproduce en cuerpos trabajados

por el ocio, o por la producción

de objetos suntuarios y valores.


Los valores no producen nada:

El ritmo es un valor

que permanece idéntico, entre otros

más dudosos.


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