(Malcolm Mercader Ergástulas)
El olvido parcial
nos preserva del malestar indefinido
o sin término, ante hechos indeseables
o situaciones dolorosas.
No se puede sufrir siempre. O sí, es
posible pero no saludable.
Una memoria saludable, sólo conserva
lo que necesita, que no es tanto.
El olvido es útil para la preservación
del propio bienestar y la elaboración
de nuevas respuestas ante los requerimientos
del mundo exterior, en constante cambio.
Y es útil, también para liberar espacio
disponible, en función de otras contingencias
tan o más indeseables que las olvidadas.
Hay pocas cosas que no deberíamos olvidar
todavía. Yo tenía una buena hipálage en la
memoria, pero la perdí mientras comía:
Una parte no descarto que haya sido
metabolizada, la otra es mejor olvidarla.
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