martes, 24 de diciembre de 2024

El olvido, una fuente de esperanza

 

(Malcolm Mercader Ergástulas)

 

El olvido parcial

nos preserva del malestar indefinido

o sin término, ante hechos indeseables

o situaciones dolorosas.


No se puede sufrir siempre. O sí, es

posible pero no saludable.


Una memoria saludable, sólo conserva

lo que necesita, que no es tanto.


El olvido es útil para la preservación

del propio bienestar y la elaboración

de nuevas respuestas ante los requerimientos

del mundo exterior, en constante cambio.


Y es útil, también para liberar espacio

disponible, en función de otras contingencias

tan o más indeseables que las olvidadas.


Hay pocas cosas que no deberíamos olvidar

todavía. Yo tenía una buena hipálage en la

memoria, pero la perdí mientras comía:


Una parte no descarto que haya sido

metabolizada, la otra es mejor olvidarla.


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