(Abel A.Borda)
Hace mucho que me sigo,
no soy de andar buscando
seguidores, pero saber que
hay alguien que te sigue
es un estímulo.
A veces me pierdo algo:
cuesta seguirme el ritmo,
pero después me fijo y veo
si me estoy siguiendo y me
actualizo.
Al final siempre me alcanzo
y seguimos juntos, como dicen
en la radio antes de mandar la
tanda.
No soy de seguir a otros, son
pocos los que sigo. Como seguidor
no soy de los mejores y a veces me
olvido a quién seguía: Entonces,
dejo de seguirlos.
Es un trabajo mantener un seguimiento
continuo y regular, también ha de ser
una responsabilidad para el que se sabe
seguido.
Algunos tienen una parva de seguidores,
no sé si tan fieles como yo.
A mí me basta con seguirme a mi.
A veces, no hago otra cosa que seguirme
y no me queda tiempo para mi.
Pero es bueno saber que alguien te está
siguiendo. Si no, ¿para qué vas a seguir?
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