(Manuel Santos Lupanares)
Hay culpas que no conocemos
todavía, aunque nadie esté libre.
La libertad de conocimiento
es bastante restringida por ahora,
aunque admitimos algunos progresos.
Pero nadie puede librarse de lo
que no conoce:
Toda culpa nos es ajena, hasta el
momento de su conocimiento.
Y entonces puede ser tarde: No
pequemos de inocentes.
Trabajar las culpas una vez adquiridas,
reconocidas o no, es bastante engorroso,
y suele requerir la asistencia de un
profesional idóneo.
Ésto implica un costo material oneroso
y también un costo emotivo, no menor.
Ese trabajo podría evitarse, con una
inversión menor, accediendo a este
conocimiento liberador.
Es mejor prevenir que curar: No dejes
pasar esta oportunidad, te brindamos un
asesoramiento integral y personalizado
para que puedas sumarte a los que hoy
gozamos de una vida libre de culpas.
¿Te lo vas a perder? ¿No te gustaría
gozar sin culpa?
La decisión es tuya, después no busques
culpables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario