lunes, 2 de junio de 2025

Soledades (2)

 

(Serafín Cuesta) 

 

Ningún parásito está solo

salvo la lombriz solitaria,

una excepción.


No porque no quieran, es

que no saben estar solos.


Nosotros, por el contrario

sí sabemos, pero preferimos

no hacerlo más de lo necesario:


Sabemos que los pueblos

solitarios tienen un futuro incierto

y terminan siendo parasitados por

cualquiera, sin ofrecer resistencia.


Confiamos en que lo más razonable

es convivir con nuestros parásitos;

ya los conocemos.


Es cuestión de alimentarlos

para que crezcan sanos y fuertes

y puedan desarrollar todas sus

capacidades potenciales.


Los conocemos bastante,


y confiamos en su capacidad

de liderazgo y su aptitud para

gobernarnos y defender nuestros

valores.


Ellos nos conocen, y nos valoran

más que nosotros.

 

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