El creador legítimo tiende a ponerse a
un costado de lo que crea (A. Girri)
Tengo muchas ideas, pero no puedo organizarlas, darles
forma...
(Se dijo el hombre que escribía)
O
mis ideas exceden mi capacidad de obrar con ellas, o bien
se desarrollan de un modo excesivo, superando mi voluntad y sus limitaciones …
He
aquí el inconveniente de ser autodidacta, de haber
rechazado el sometimiento a la educación formal, de no haber concurrido a un taller
literario...
O
también, tal vez, una conciencia crítica rigurosa y
excesiva hace que nada de lo que escribo resista una segunda lectura: Las ideas pueden ser
más ó menos interesantes.., pero el producto es siempre perfectible, altamente
perfectible...
Se
que dispongo de los medios necesarios.., si tan solo
pudiera contar con una voz superior y ordenadora de mis pensamientos, que estableciera el orden justo y necesario, una supervisión superadora...
No puedo volver a fracasar... Volveré a repetir como un mantra aquellos versos que siempre me inspiraron ...
"Quiero escribir pero me sale espuma / Quiero decir
muchísimo y me atollo
"Quiero escribir pero me siento puma; / quiero laurearme,
pero me encebollo.
-"No
hay toz hablada, que no llegue a bruma
-¿Eh.....!?
-"No
hay dios ni hijo de dios sin desarrollo.
-
¡Por dios! ¿quién es usted?
-El
mismo que no viste... Con que tienes ideas.., veamos,
acaso pueda ayudarte. Yo
sabría qué hacer con eso.., si es que hay algo que
valga la pena.
-¿Pero Ud....., es dios ?
-¿Qué te asombra, acaso no sabes que estoy en todas
partes?
-Es
que no sé, me lo imaginaba distinto... No se me hubiera
ocurrido pensar en un dios con cuerpo de cucaracha...
-Un
cuerpo es lo de menos, pura forma; y yo puedo tomar la
forma que se me ocurra. Por lo demás, éste es un cuerpo tan digno (ó tan poco
digno) como cualquier otro.., aunque habría que reconocer que éste es superior a muchos:
es uno de los diseños más antiguos y
aún goza de buena salud. Es obvio que va a sobrevivir a
muchas especies advenedizas, de
seres vanidosos e inútiles que se creen superiores.
-Así que Ud. también escribe ?
-No: Yo escribo, Yo soy, Yo hago, Yo creo. Ustedes son
creados, son creaturas, sólo pueden creer y reproducir: creen que hacen. Repiten.
Yo soy el verbo.
-El verbo divino, el verbo encarnado...
-No, eso es pura contradicción, no hay nada divino que
contenga carne.
-Pero es una creación divina...
-No necesariamente. Yo soy el que crea, el único creador.
Repito: único, unigénito. Puedo crear cosas divinas ó no; yo decido. Nadie puede
circunscribir mi creación ni constreñirme a crear sólo cosas divinas. Y soy Yo quien
decide qué es divino y qué no. ¿Está claro?
-Sí, claro, perdonemé y.....¿para quién escribe, si se
puede saber?
-¡Vaya criatura atrevida! ¿Quién crees que eres para
preguntar tanto? Volvamos a lo nuestro, veamos lo que tienes para ofrecerme y si me interesa, será
sólo cuestión de fijar un precio.
-¿
Un precio ?
-Sí. O crees que hay alguno fuera de mi alcance?
-No, no es eso; es que..., no sé si debo.
-Todos deben: Todos me deben: Todos me deben todo: Son mi
creación. Detesto decir esto. Detesto hablar de mi. Detesto dar sermones., Detesto dar...
-No
se ponga así, no es mi intención, no malinterprete...
-Nunca malinterpreto, mis interpretaciones son las únicas
correctas: son verdades. Mis palabras siempre son verdades, sólo emito verdades.
-¿No puede dudar? ¿No puede emitir dudas? ¿No puede
permitirse el beneficio de la duda?
-¿Pones en duda mis poderes?
-¡No, por favor! Sólo pensaba en voz alta...
-Eso también es inútil. Nada que pueda ser pensado por
ustedes escapa a mi conocimiento, todo lo que piensan es conocido por mi en el mismo momento
en que lo piensan, aunque no
lo digan: Decirlo en voz alta es doblemente inútil.
Y
ya me estás aburriendo con tus preguntas, estás
incrementando mi aburrimiento natural.
-De
acuerdo, le ruego me disculpe pero, sin ánimo de
importunarlo, quisiera formularle una última pregunta si me permite, y si es que tiene
tiempo...
-Es
lo que sobra. ¿qué quieres preguntar?
-¿Qué lo aburre?
-Justamente: saberlo todo, el conocimiento absoluto, el poder
ilimitado, la voluntad infinita, la
bondad infinita y sobre todo, la eternidad, son condiciones
que a la larga, aburren.
-Entiendo...
-¿Qué es lo que entiendes? ¿Qué podrías entender tu,
criatura insignificante, sobre la vida de
los dioses?
-¿Hay más?
-Eso no te concierne, microbio. Estoy hablando en un sentido
figurado. ¡Con que pretendes entenderme! ¿También, acaso podrías aconsejarme..., e
incluso confesarme, alimaña pretenciosa..? Podría castigarte por esto. Oye: tu vida es
demasiado breve para entender nada, y
así de corto es tu entendimiento.
-Así lo habrá querido Ud..., con perdón.
-¿Y
qué? ¿Estás desconforme? ¡Vaya criatura ingrata!
Seguramente desearías una vida más larga... ¿y para qué?
Si para lo que son capaces de hacer, lo que les fuera dado ya es mucho.. ¿O no les
sobra el tiempo? ¿Qué hacen con el tiempo que les queda luego de alimentarse, defecar,
copular y dormir? ¡Hacen negocios! ¡Buscan utilidades! ¡Persiguen intereses! ¡Procuran
aprovecharse del otro! ¡Depredan y degradan todo cuanto les fuera dado! Y luego, y quizá lo
peor: ¡Buscan la utilidad del tiempo libre!
¿Y tu supones que necesitarían más tiempo?
-(
… )
-Tienen el tiempo que merecen, ni más ni menos. Y nadie
tiene autoridad para cuestionarlo.
No lo olvides: toda creación divina es perfecta.
-¿
Somos perfectos ?
-No, mamífero superior, tu y tu manada son una pequeña
parte de la Creación, algo ínfimo. Lo perfecto es el conjunto, pero en todo conjunto hay
partes innecesarias, prescindibles ó
defectuosas... El tedio divino nos lleva, a veces, a crear
cosas sin demasiado sentido : nos aburrimos de estar ociosos.
-El ocio es mal compañero; es el padre de todos los
vicios, dicen.
-¿Dicen? ¿Quién dice?
-No sé.., hay muchas cosas que no sabemos quien las dijo;
frases, dichos, preceptos que circulan, atribuidos a la sabiduría popular. Se transmiten
y repetimos.
-¡Qué ridículo! ¡Repiten como loros! Repiten el mecanismo del vicio... ¡Sabiduría popular!
Parten de la contradicción misma....Resulta obvio: el que pensó eso estaba ocioso, por
empezar...
-Bueno, al conocer el ocio pudo vislumbrar esa relación de
proximidad con el vicio, y lo expresó así...
-Todas las expresiones de ustedes están viciadas, cualquier
intento es inútil : Sin ocio no hay pensamiento.
-Sin pensamiento no hay virtud.
-Un
pensamiento virtuoso simpre contiene el engaño. El vicio
es más fuerte que la virtud :
El
signo negativo siempre se impone entre ustedes, como en
el álgebra.
Y
hay vicios que requieren mucho valor; más que las virtudes.
-¿Me parece a mi, o Ud. -no sé como llamarlo- está
ejerciendo la defensa del vicio?
-Soy el que soy, no necesito nombres, eso es cosa de
ustedes, los impuros mortales. Una necesidad inferior.., como todas las suyas.
-¿Usted sólo conoce necesidades superiores?
-No, renacuajo. Lo conozco todo y no tengo necesidades. Si
quisiera tenerlas las tendría.
-No
necesita. Sin embargo, todos los seres vivos creados por
Ud. a su imagen y semejanza las tenemos. Sin necesidad no hay vida, se dice.
-Se
dice.., dicen.., dicen que dijeron.., ¿qué forma de
hablar es esa? ¿Con quién crees que estás hablando?
-No
se su nombre todavía.
-¿Qué importa eso? ¿Quién te enseñó a hablar así,
citando fuentes anónimas ó sujetos improbables ? Eso es una inmundicia, amén de una falta de
respeto... Podría castigarte...
-Lo
siento; es que por aquí es algo común. En los grandes
medios de comunicación, el llamado periodismo independiente emplea habitualmente esa
fórmula...
-Además, repites mal. Sin vida, no hay necesidad: así es
la frase. Has invertido los términos, un vicio de la expresión, y una expresión del
vicio: invertir, sólo piensan en invertir ó en atraer inversiones... Creen que todo se
reduce a esa operación miserable.
Así les va... Ya he tomado nota de esas maravillosas
frases que circulan entre ustedes:
“Sin inversión no hay desarrollo” “La educación es
la mejor inversión” “Disculpe las molestias, estamos invirtiendo”, etc.
-Sí, hay muchas de esas; se invierte mucho en el futuro
de la palabra inversión, se invierte mucho futuro en esa palabra. Hay muchos inversores,
fondos de inversión, asesores que aconsejan dónde conviene invertir...
-Un disparate; pretenden que todo se resuelve en términos
de utilidad. Conciben la vida como un negocio... Apuestan a futuro, cuando saben que la
vida útil del humano es tan efímera como insignificante... Especulan, en lugar de vivir: Invierten el sentido de la vida. Un desvío, una perversión.., y de las peores.
-Bueno, Ud. dijo “hay que dar para recibir”...
-Nunca dije eso , y si lo hice seguramente fue sacado de
contexto... Uno interpreta las cosas como quiere; ahí tienes: otra muestra de como se
impone en ustedes el signo negativo.... Podrían haber hecho otras interpretaciones..,
pero tomaron la peor.
No sé para qué les otorgué el libre albedrío, si toda
vez que pueden elegir se inclinan por lo bajo, lo vil, lo espúreo, lo inferior.... Ya lo
dice el tango: “El que no llora no mama y el que no afana es un gil “. Esos son los
valores que prevalecen; ser honesto es una forma de ser inadaptado... Prefirieron no tener
valores, y tener precio... Un lenguaje engañoso y devaluado el vuestro... Todo lo
degradan, una especie degradable.
-¿Así que conoce el tango?
-Conozco todo, protozoario, ya te dije.
-¿Y tiene alguno preferido?
-Varios: “Esta noche me emborracho” “La última curda”
“Tomo y obligo” “Los dopados” “Por una cabeza” “Yira, Yira” “Malevaje” “Fumando
espero” “Salvame Legui”... “Qué me van a hablar de amor”.., entre otros.
-¿¡Qué me van a hablar de amor!? ¿Pero cómo? ¡¡¡Dios
es amor!!!
-¡Estoy harto del amor! La desidia y la insensatez humanas han desvirtuado todo;
han sido capaces de degradar y desnaturalizar hasta ese término. Lo han bastardeado y
envilecido al extremo de haberlo separado por completo de su significado verdadero... Así, hablan de amor a la patria, al trabajo, amor a las
armas, al dinero, al poder.., y hasta de amor propio! ¡Un despropósito: un cúmulo de
despropósitos ! Hasta tal punto ha llegado el envilecimiento del amor, que entre todas sus
expresiones, sin duda la única que merece rescatarse y que mantiene alguna relación con su
significado original, la que constituye al cabo la única manifestación desinteresada e
incondicional, la única forma de amor que aún conserva algún grado de pureza y de
sentido.., es el amor.., el amor a la camiseta.
-Si lo dice Usted …. Pero no deja de parecerme
asombroso...
-¿Qué te asombra, pecador?
-Todos los tangos que nombró refieren al vicio, distintos
vicios... Tan luego Ud.
-¿Y qué?
-Que no pensé que pudiera relacionarse el vicio con lo
divino. Casi todas las religiones lo condenan. Uno más bien lo relacionaría...
-¿Acaso no has oído hablar del Vicio Divino? ¿Qué son
las religiones sino una vil patraña para engañar a los ingenuos y para justificar la
injusticia? ¡Un instrumento de poder! ¡Un aparato ideológico al servicio de los estados que
están al servicio de las clases que detentan el poder! ¡Algo que sostiene, justifica y promueve
la desigualdad ó, como les gusta decir ahora : las relaciones asimétricas!
-¿Está mal decir así?
-Es ingenioso... Hay que reconocer, ahí demuestran el
ingenio, puesto al servicio de una causa vil y despreciable -como todas las que acostumbran a servir ustedes- : vaciar el lenguaje de expresiones
peligrosas, que pongan en cuestión sus inmundos valores... Suena un poco chocante
hablar de desigualdad, como de miseria, de injusticia.., términos muy relacionados.... Mejor hablar de
sectores carenciados, pobreza estrucutural, nichos, focos ó relaciones asimétricas..,
palabras más asépticas.
-Pero el vicio...
-¿Qué es el vicio? Un hábito al que se le atribuye
carácter nocivo
¿Qué es un hábito? Una conducta que se repite. La repetición ya es un vicio retórico, pero todo se
repite, tanto lo nocivo como lo no nocivo... Cada criatura es una réplica, mejor o peor
lograda, de otras, que vienen repitiendo con distinta fortuna la misma operación...
Repetición, reproducción, réplica.., hay versiones: materia
repetida.
En virtud de la repetición, el hábito evoluciona en vicio,
repetición descontrolada que excede toda voluntad. Repito: repetición descontrolada, he
ahí lo nocivo; la inversión. No el repetir, sino el ser repetido como sujeto y ser
objeto de otras repeticiones...
Ustedes reproducen y repiten de un modo selectivo los
elementos negativos, los rasgos más nocivos: A lo largo de la historia -la pequeña
historia humana- , lo único que han conseguido reproducir y desarrollar es precisamente aquello
que debieran haber eliminado ó por lo menos reducido, es decir lo malo, lo peor de
la especie. Es claro: el signo negativo se impone siempre en todos los ámbitos de la
actividad humana. Es eso lo despreciable... Dejemos al vicio en paz.
-Pero hay una diferencia.., hay buenos y malos hábitos,
mientras que no se puede hablar de vicios buenos...
-Si el vicio es la repetición de una conducta nociva,
ustedes, como especie, son la perfecta expresión del vicio. Si tomamos la acepción de vicio como extravío ó
desviación, basta observar la dirección en que pretenden que evolucionan -que, como es bien sabido,
los conduce a la propia destrucción-, para concluir que cualquier desvío constituye
una conducta auspiciosa. Uno no puede sino ver con buenos ojos a aquellos que se
apartan del camino de la insensatez oficial, vayan para el lado que fueren. Uno no puede sentir sino complacencia con los que fracasan,
enferman, no se adaptan, se rebelan y cuestionan, cuestionan y rechazan el sentido de
todo cuanto les es impuesto.
Pero no se para qué hablo estos asuntos contigo, tu
entendimiento es demasiado limitado... ¿Es que no puedes ver que lo que llaman vicio son , en
realidad, faltas menores? El verdadero pecado es el otro: la desviación vil en que
incurren al pretender encontrarle un sentido a la vida, cosa inútil, y hacerlo a través de
paradigmas económicos como la inversión, la acumulación, el interés, la usura, el lucro,
la propiedad...¿Quién les dijo que están aquí para apropiarse? ¿O para aprovecharse del otro?
¿O para beneficiarse a costa de la desgracia ajena? Y aún peor.., todo eso lo hacen
en mi nombre.
-Usted dijo “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”
e impuso e impulsó la lucha por la vida.
-¡La lucha por la vida no es la lucha contra el prójimo! Otra vez: la búsqueda caprichosa del peor sentido; el signo
negativo prevaleciendo toda vez que se presenta la posibilidad...
Toda palabra puede ser tergiversada, aún la palabra sagrada,
o sea la mia, y es eso lo que han hecho para justificar todos sus despropósitos.
Todo lo degradan: Les dí la palabra, el verbo divino,
el adverbio... y todos los elementos necesarios para expresar el lenguaje y el destino de una
especie superior, ... y lo único que han logrado desarrollar es la capacidad de destrucción
y de inversión, ó de inversión y destrucción, si se quiere...
-¿Si se quiere qué?
-Invertir.
-Pero no todos somos iguales, no se puede juzgar con la
misma vara. Habemos quienes no compartimos....
-¿Qúe importa eso? No hace sino demostrar lo mismo: se
impone el signo negativo; el mundo va en la dirección que le dictan los peores
espíritus. Ustedes, como especie, no son capaces de impedir que triunfen y se impongan los
pensamientos más viles, los valores más dudosos, las ideas más innobles, los poderes más
despreciables, los instintos más bajos. Las naciones más poderosas y desarrolladas cometen
los crímenes más atroces, producen masacres en nombre de la paz... En todo grupo
social, en toda comunidad, siempre los personajes más encumbrados y los más
influyentes son los más sospechables,
los menos virtuosos.
En todos los órdenes del quehacer humano se puede observar
el cumplimiento de esta cláusula con rigor matemático: se impone el signo
negativo.
Lo negativo es más popular en toda cuestión de humanos
con la única excepción del factor Rh de la sangre... Los libros que más se venden
suelen ser los peores; la música más consumida es la más vil, en fin, siempre que pueden
elegir, entre lo bueno y lo malo, eligen lo peor. Así es como hacen uso del libre
albedrío...
-Bueno, sin duda su apreciación es verosímil, pero no se
puede generalizar.., no todos vivimos para la acumulación, la usura, el aprovechamiento y
todas esas cosas...
-Sí, siempre hay cosas peores..
-Bueno, no sé..; yo, como usted bien sabe, escribo...
-Ah... ¿Y te crees mejor por eso?
Oye, hace unos cuantos siglos que están con eso y todavía
no consiguen nada que valga la pena. Es más, hay cada vez más escritores y poetas y
sin embargo, no han vuelto a producir un Homero, un Virgilio, un Dante... Desde entonces
no han hecho sino declinar...
-Y..., son puntos muy altos. Pero creo que también hubo
otros autores, más cercanos en el tiempo, que dejaron obras memorables; sin ir más lejos,
entre nosotros hubo un tal Borges...
-Borges no existe.
-¿Cómo que Borges no existe? ¿El más brillante de los nuestros, el más universal, no existe?
-Borges es una creación mía.
-Bueno, en ese caso.., todos lo somos.
-No, todos no. Hablo del escritor, ó sea de mi. Suelo
crear estos personajes en momentos de ocio, al sólo efecto de poner en circulación ciertos
productos de mis pasatiempos.....literarios, ...digamos.
-Lo dice con cierta humildad.., como con vergüenza.
-En ambos casos, no dejan de ser condiciones de la buena
literatura. La vergüenza es la experiencia esencial de la ética, dijo Kafka, que vengo a ser yo.
-¿También Kafka?
- Suelo armar la imagen y la personalidad en relación con la obra a
emitir.
-Como lo hacía Pessoa con sus heterónimos; inventaba los
personajes, cada uno con su propia biografía, su pensamiento filosófico, su teoría
poética y su obra...
Claro, sólo que lo de él era una creación virtual:
tenían una existencia sólo literaria.
-Sí, y todos ellos, incluído Pessoa reconocían en
Alberto Caeiro a su maestro. Muy interesante... Pero lo mio es más perfecto; les doy vida
real, y tengo muchos más heterónimos: Pessoa es uno de ellos, con todos sus
personajes incluidos.
-O sea que todos ellos son Ud...Una manera de reproducir su
propio mecanismo de difusión de ideas...
Ahora bien, tanto ellos como Borges eran religiosamente
incorrectos. Borges se reconocía.., agnóstico.
-Sí, cada uno tiene su propio pensamiento, sus dudas, sus
creencias... No me parece ético ni estético crear criaturas obedientes. Debe haber distintas
visiones y cosmogonías. Estaba bien que Borges fuera agnóstico, sí, así debió ser.
-Es posible, pero lo más difícil de digerir, es que con
toda su erudición, su manejo de la lógica, del pensamiento abstracto y sus conociemientos
filosóficos, un hombre tan instruído, tuviera las manifestaciones políticas que tenía...
-No se puede ser perfecto: para eso estamos los dioses.
-¿Y así como Borges, creó muchos otros?
-Muchos. Podría decirse que cuanta obra poética ó
literaria no perecedera anda por ahí, me pertenece.
-¿No hay otra posibilidad? ¿No existen obras producidas sin
su intervención, gente que escriba por sí misma?
-Sí, claro, eso es lo que sobra, en todos los sentidos.
Por eso hay tanta literatura y, sobre todo, tanta literatura prescindible. El hombre por sí mismo no produce nada que valga la
pena, a lo sumo copia, recrea, reproduce: degrada.
Y más aún, estoy en condiciones de afirmar que toda vez
que alguien se topa con alguna frase ingeniosa, profunda, certera y cargada de sentido, esas
frases que conmueven , inquietan ó amenazan el equilibrio del sujeto que las lee,
es decir, aquellas que mueven a la reflexión profunda, al desasosiego ó a la risa,
rescatando provisoriamente a su lector ocasional de la banalidad y la insustancialidad habitual de
este mundo, o sea, toda buena frase, proverbio, aforismo ó retruécano que circula sin que
nadie sepa bien de dónde pro-
viene..., pues no hay que dudar en atribuírmela, sin falsa modestia.
-¿El hombre por sí mismo no es capaz de hacerlas?
-Sí, también las hace y en abundancia. Pero son anodinas,
vacías, ridículas: “Mejor que decir es hacer”, “La única verdad es la realidad”, “el
pueblo nunca se equivoca” “Siempre que llovió paró”, etc., etc..., tonterías.
-Sí, hay muchas... Pero hay algo que aún no entiendo:
¿Cuál es el sentido de hacernos llegar esas composiciones y obras suyas y por esos medios?
-¡Siempre buscando el sentido, la utilidad...; eso es lo
que les impide elevarse!
Pensé que haciendo esto, ofreciéndoles productos de mayor
calidad, al confrontar con los suyos se elevaría su pensamiento y su espíritu se iría
alejando de la iniquidad, la frivolidad y
la propensión a producir objetos innecesarios y fútiles.
En fin, creí que al hacerlo les brindaba una oportunidad de que mejoraran como especie y
como individuos.., pero al cabo comprobé que era en vano, y sólo lo continúo como un
juego, un mero pasatiempo.
-Un pasatiempo divino.
-¿Por qué no?
-¿Y siempre procede así, creando primero el personaje con
una vida adecuada a la obra que va a emitir?
-No, no siempre. Hay otras formas, muchas otras. En el arte,
en la práctica creativa, la diversidad de formas es casi infinita.
A veces, por ejemplo, me da por detenerme a observar a alguno
de esos infelices que sienten que tienen el don de la escritura, e insisten en producir
objetos innecesarios, absolutamente prescindibles. Digamos que la escritura no es un don.
Cualquiera puede escribir bien; basta con acreditar una cierta cantidad de lecturas de
calidad... Hay, es justo reconocer, un buen número de escribientes que se expresan en buena
forma y exhiben un correcto manejo del lenguaje y sus recursos. Pero con eso solo no
alcanza; hay que tener ideas..,talento...
Entonces, decía, en un acto de compasión ante tanto
esfuerzo vano, procedo a inocularle alguna idea, algo que justifique su labor.
Es así como se han dado ciertos casos de autores que
han ganado celebridad a través de una obra, una única obra.
En fin, hay tantas formas.., la forma ó el medio que uno
elige para expresar ó difundir sus ideas también es parte de la práctica creativa.
-Y Cervantes...¿era.., es usted?
-¿Quién otro se hubiera atrevido?
-Cervantes, Borges... Significa que cuando Ud escribe “Pierre
Menard autor del Quijote”, es como un juego de espejos; inventa a Borges que inventa
a Pierre Menard que inventa una reescritura del Quijote de Cervantes que también
es Ud...
-Un jueguito. La literatura permite estas cosas.
-Interesante.., y cuando el personaje creado por Borges dice
“Todo hombre debe ser capaz de todas las ideas y entiendo que en el porvenir lo
será” -una idea que a nosotros nos resulta extraña- en realidad, está pensando, está hablando
de Ud, Borges, ó sea, Ud está hablando de Ud....
-Sí, a veces hablo de mi, cosa que en el fondo detesto.
Pero hay que reconocer que en todas las literaturas es difícil encontrar un personaje más
interesante.
-Sí, sin duda...
A propósito, se sabe de muchos casos de autores que
escribían, según decían, en estado de trance.., y a veces manifestaban obedecer un dictado
divino. Pienso, por ejemplo en
Harriet Beecher Stowe: “No lo escribí yo. Fue Dios. Yo me
limité a trazar su dictado”, dijo refiriéndose a su novela “La cabaña del tío Tom”.
-No.., ni lo pienses. No es mi estilo. Yo obro con
naturalidad, no dicto. Sólo vuelco en algunas mentes ciertas ideas, y acaso sus posibles formas de
desarrollo como para que no sean desaprovechadas. Por lo demás, ninguno de mis heterónimos diría eso, ni
permitiría que se deslizara la menor sospecha acerca de la participación de terceros en la
producción de sus obras.., y
menos aún, de dioses dictadores.
-¿Y después de Borges, no se le dio por crear otro autor
de esas características, ó de su misma categoría?
-¿Para qué? La literatura puede ser una pasión, una
vocación, una forma de autoconocimiento, un oficio, una necesidad, un lugar adonde arribamos
por accidente y muchas otras cosas, pero sobre todo es un juego. ¿Y que hicieron con Borges? Lo sacralizaron.., lo endiosaron...
-Bueno, después de todo...
-Lo tomaron en serio.., demasiado en serio, como antes
hubieron hecho con Kafka y con tantos otros...
Luego apareció toda una legión de escritores que quería
escribir como Borges, sobre Borges, hacia Borges y hasta a Borges: no faltó alguno
que reescribió uno de sus textos memorables, agregándole una buena dosis de sexo, droga y
delirio.
-Una falta de respeto...
-Sí, eso es lo único bueno del intento.., por lo menos
se atrevió a faltarle el respeto: jugó, aunque el resultado sea opinable ó el intento fallido. Lo
sacó del museo, se burló de la sagrada escritura, parodiando... No se puede tomar en serio
la literatura: los libros son objetos de placer. El propio Borges aconsejaba no seguir
adelante con una lectura que no produce placer, y seguro que no le hubiera gustado que los
jóvenes estudiantes deban leerlo por obligación, y no sólo, lo estudian, lo
diseccionan...; no, él no hubiera deseado ni aprobado eso.
-Si Ud. lo dice... Y ya que estamos con Borges, una
última inquietud: Se dice que sólo le faltó escribir una novela. ¿Por qué no lo hizo?
-No hacía falta. Hay muchas novelas, muchos novelistas y
no es un género que me interese demasiado. Pareciera que todos los que escriben debieran
hacer novelas: se debe escribir una para sacar patente de escritor, ser admitido en ese
círculo áulico...
-Es lo único que se vende...
-Tal vez como objeto de consumo funcione mejor, pero yo
estoy más allá de las leyes del mercado y sus condicionamientos. Y nadie puede negar a Borges como escritor, a pesar de no
haber producido novelas.
Además, escribir un buen cuento es más difícil que hacer
novelas, y él también cultivó, con mayor ó menor fortuna, otros géneros, como la poesía
y el ensayo.., aunque a mi juicio es en los cuentos donde alcanza mayor brillo,
-Yo también creo que es el punto más alto, pero...¿Ud no
está conforme con su producción poética?
-Debo reconocer que esa parte de Borges me es ajena. Yo lo
inventé y lo puse a escribir cuentos; después, si él también deseaba hacer otras cosas
yo no se lo iba a impedir.., pero eso corre por su cuenta, aclaremos.
-El libre albedrío... Entonces, los poemas de Borges no le
gustan?
-Están bien armados, algunos son casi perfectos, pero no
soy amante de la perfección... Digamos que prefiero otros poetas, menos apacibles ó más
osados, si se quiere. De los suyos rescato alguno, como aquel de “El hacedor” que
concluye:
“Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías?”
-¿Le gusta por lo alegórico, ó sólo por verse nombrado
tres veces en dos versos?
¿Se siente representado?
-No, nunca me siento representado en palabras humanas, aún
cuando me pertenezcan. Pero me complace que termine en una pregunta; cuando la
poesía toma la forma interrogante, es decir, cuestiona, empieza a dar signos
vitales.
-¿Venimos a preguntar? : ¿venimos a preguntar a qué
venimos?
¿La vida es sólo una pregunta?