(Manuel Santos Lupanares)
La verdadera sanación
definitiva, requiere un trabajo
minucioso y prolongado sobre
todos nuestros vínculos,
controlando las emisiones
del fluido emotivo en ambos
sentidos, y evitando cualquier
contaminación con emociones
tóxicas.
Pero lo más importante para una
sanación completa y definitiva,
es el conocimiento profundo de
los niveles que cursa nuestra
interacción con dios,
así como la detección de aquellos
bloqueos que alteran el intercambio
sano y normal.
Hay muchos que ofrecen servicios
de conexión celestial con resultados
sospechosos. No se puede confiar
en improvisados en cuestiones del alma.
Sabemos que hay mucho servidor
apócrifo.