(Florencio Cusenier)
Envejece la uva,
en Londres como en Aruba.
Y sigue envejeciendo
en Damasco como en Cuba.
Las que envejecen bien
pasan a ser pasas
y no envejecen más:
Cuando un cuerpo pierde
todo su líquido, ya no puede
descomponerse ni envejecer.
Otras descansan en lo obscuro
de unas cubas para convertirse
en vino.
El vino va y viene,
una vez envasado como producto
exportable puede atravesar océanos.
El vino va y viene
en nuestras copas,
en la mesa, en la misa,
en la celebración de las fiestas
patronales y la consagración
de la reina de la vendimia.
El vino va y viene
en tabernas, lupanares
y otros sitios opinables.
El vino no envejece como la uva,
sino que el tiempo le agrega valor,
a diferencia de lo qu ocurre con el
consumidor, que declina, envejece
y perece.
Pero el vino barato, siempre lo será
aunque pase el tiempo: El que nace
pobre, suele morir pobre.
A las pasas eso no les pasa.