(Aparicio Custom)
No
pude sustraerme
de
la contracción a la abstracción,
un
recurso natural para extenderme
y
expandirme con normalidad
y
extraer futuro desde mi extracción
espacio temporal
acotada de subespecie
autónoma.
El
futuro es una abstracción
que
es dable extraer del presente
para
proyectar nuestra actividad
productiva,
que sabemos única
en
el Orden Natural.
Todos
nuestros activos provienen
de
la extracción: La riqueza se extrae
de
la naturaleza y del trabajo ajeno,
gracias
a la división del trabajo.
No
somos el único animal que conoce
el
trabajo y lo divide, pero sí el único
que
produce riqueza y paga para trabajar.
No
concebimos el trabajo sino como
condición
necesaria para producir riqueza.
Es
decir, un recurso que junto a los otros
recursos
naturales, que lo incluyen todo,
sirven
a la observación de nuestro mandato
biológico:
producir riqueza.
La
riqueza es ajena a la propiedad distributiva.
No
se distribuye: Es de quienes la obruvieron
o
la heredaron de otros que la obruvieron, no
importa
cómo: Hay cosas que no importan.
Es
natural que así sea, dado que se distribuyera
en
sentido horizontal o excesivo, la riqueza no
sería
tal, no se verificaría la concentración.
La
concentración es algo tan natural como la
riqueza,
y ambas se necesitan:
Hay
una dependencia, así como todos nosotros
dependemos
de quienes concentran la riqueza,
ya
que son los únicos proveedores de fuentes
de
trabajo.
Si
no fuera por ellos, no sólo se dispararía
la
desocupación, proliferaría la miseria y
crecería
el delito, sino que las fuerzas
productivas
no tendrían ningún valor
y
cada uno tendría que arreglárselas por sí
mismo
para sobrevivir.
La
vida no sería lo que es,
y
se reduciría a lo que cada cual pudiera
extraer
de ella.