(Aparicio Custom)
Hay quienes se empeñan
en busca de su mejor versión.
Podría resultar útil en algún
caso, pero es riesgoso, yo no
lo aconsejaría: Tal vez no la
haya, y toda búsqueda tiene
un costo, incluyendo la vana.
Algunos se pasan la vida buscando
y sólo encuentran otras versiones,
más o menos superables.
Cuando abandonan y se resignan,
ya suele ser tarde.
Pero hay otras versiones, no se sabe
cuántas, lo que significa un incentivo
para seguir buscando y descatando.
Aunque en ea carrera afanosa, a veces
desenfrenada, se puede pasar de largo
por versiones aceptables, acaso más
humildes y menos presuntuosas.
Es difícil que quien aspira a lo más alto
se conforme con lo que tiene, es decir
con lo que ya es:
Sólo podemos aspirar a más, eso genera
competencia, desarrollo y es lo que mueve
nuestro mundo en desarrollo.
¿La vida siempre ofrece otra oportunidad?
No lo sé, hay respuestas a las que sólo se
llega cuando es tarde.
Una vez que se hizo tarde, se deja de buscar
la mejor versión y uno se conforma con ésta
que está en curso. Y surge otra pregunta:
¿Qué era lo que veníamos a buscar?
¿Sabemos qué venimos a buscar?
¿Venimos a buscar?
Hay otras versiones disponibles.