(Elpidio Lamela)
Cuando un poeta se preocupa
demasiado por lo que debe
evitar, termina / empieza
evitando todo riesgo.
Pero pierde otras cosas, además
del contacto físico con la realidad.
Los ruidos molestos
dentro del poema, no son efectos
especiales, ni contaminación
asociada a la disonancia cognitiva
del emisor, sino un reflejo puro
y sincero de la realidad que hacemos
entre todos.
Ella es lo único que nos une y,
mal que nos pese, es la única verdad.
Después, hay otras realidades
dentro y fuera del poema,
se puede aventurar, a riesgo
de ser demasiado sinceros.
No sé, si hay un alma sincera
no la conozco.
Pero eso no significa mada:
Hay más mamíferos que poetas.
¿Es el riesgo condición necesaria
al poema?
No voy a pronunciarme,
hay que evitar los riesgos
innecesarios.