(Aparicio Custom)
Hay criaturas que suelen parecer
inocuas, inofensivas, e incluso
amigables.
A menudo, no las conocemos
lo suficiente: Son demasiadas
para conocer a todas, el número
de especies que nos acompañan
es elevado y muchas proliferan
fuera de nuestro control.
Algunas son capaces de convivir
con nosotros, sin que advirtamos
su presencia.
Pueden llegar a nuestros hogares
por aire, mar y tierra, como cualquier
fuerza de ocupación militar, o bien
provenir de aguas estancadas o servidas.
No es aconsejable confiar en ellas,
ni en nada que parezca inofensivo:
Algunas criaturas emiten una baba
venenosa, y es común no sospechar
de su ponzoña hasta que es demasiado
tarde.
Lo más seguro es evitar todo contacto
con babas desconocidas, secreciones
dudosas y emisiones no identificadas.
Sabemos que la mayor parte de estas
criaturas, como de todos los organismos
que nos rodean, es inofensiva.
También, que casi todo el volumen
de baba ajena que circula es inocuo,
pero es mejor estar prevenido.