(Abel A. Borda)
Caminar
cansa,
si
no se está en buen estado.
Hay
que entrenar
y
hacerse una rutina:
La
rutina es un camino seguro
para
no cansarse al llegar.
Caminar
cansa y es tedioso
cuando
no hay nada interesante
al
otro lado del camino.
O,
al menos, deseable: Nadie
desea
llegar a destino si no hay
nada
allí que valga la pena
y
justifique el camino recorrido.
Cada
uno tiene su camino.
Algunos
lo conocen de memoria
y
no se cansan de repetirlo:
Están
bien entrenados
y
gozan de un estado saludable,
es
decir aceptable, es decir bueno:
Aceptar es bueno.
Cansa
más caminar que no hacerlo,
pero
es mejor estar encaminado
en
la vida, o ponerse en camino,
aunque
el destino sea una rutina
como
ésta.
El
que se cansa, no disfruta
el
camino, ese camino único
de
cada uno:
Tal
vez no haya otra cosa
que
repetir estas frases conocidas
que
nos ayudan a seguir en camino:
Contra
el destino nadie la talla.
Mick
Jagger corre 14 kilómetros
por
día y tiene 83 años.
¿No
se cansa?
Sí,
pero después de eso
descansa
como un duque
y
sueña con los angelitos,
como cualquier dios.
Eso es porque está bien entrenado.
No
lo hagas en tu casa,
no
lo imites sin haber entrenado
lo suficiente; podría ser peligroso.
No
sos Mick Jagger y nunca
vas
a saber las cosas que sueñan
los dioses y los tipos como él,
cuando no entrenan.