(Tomás Lovano)
Estaba en condiciones de afirmar,
recuerdo. A la vez, también estaba
en condiciones de negar.
Ante la duda, estaba en condiciones
de callar antes de pronunciarme en un
sentido u otro.
Pero dudé: El que calla otorga
¿Estaba en condiciones de otorgar?
Podía otorgarme el beneficio de la
duda ¿Pero cuánto duraría?
¿Es acaso un bien durable?
Pensé que no, ni siquiera sabía
si es un bien enajenable, ni si es
un bien, ni cuánto duraría esa
tensión intensa sin resolver.
¿Estaba en condiciones de prolongar
la duda, o al menos disponer su
beneficio acogedor?
No estaba en condiciones de ofrecer
una respuesta taxativa. Tampoco quería
callar, no soy dado a otorgar más allá
de lo necesario.
Pero sí estaba en condiciones de acordar,
y llegamos a un acuerdo. No me acuerdo
en qué términos, pero tampoco importa:
Lo importante es el consenso, estoy
en condiciones de afirmar.