(Horacio Ruminal)
¿El amor vence?
No, si se consume dentro
de la fecha de vencimiento.
¿El humor vence?
No, no tiene por qué vencer,
basta con que resista, como
siempre lo ha hecho.
Aun en los tiempos más oscuros
se manifestaba bajo diversas
formas y hasta podía burlar a
la censura.
La burla es sólo una de las caras
del humor, como el sarcasmo, la
ironía o el absurdo, que sirve para
demostrar casi todo.
Es más que una máscara, pero no
es mucho más que un recurso de
mampostería:
No puede cambiar el mundo, ni
lo que hacemos con él como especie.
No evita desastres, ni salva vidas.
Pero contribuye a hacer más tolerable
la realidad.
Sólo los humanos cultivamos el humor,
y es probable que acabe con nosotros,
hundido en nuestra huella de carbono.
El humor es producto de la evolución
y un de los más complejos, donde se
vinculan emoción e inteligencia
en una función que no sirve para nada:
Algo que contiene y sintetiza
milenios de evolución.
¿Habrá otras formas de vida inteligente,
conciencias superiores que no necesiten
apelar al humor, ni conocerlo?
Es poco lo que se puede aventurar.
Lo único seguro es que vivimos tiempos
oscuros y no se ve ninguna luz al final
del túnel, ni siquiera hay certezas sobre
el túnel.
Hay que estar preparados para sobrevivir
a la oscuridad y resistir los nuevos diseños
de oscurantismo inteligente.
No todo es blanco o negro ¿Cómo saber
si no figuramos en alguna lista negra?