(Amílcar Ámbanos)
No malversarás tu energía
emitiendo vaguedades
que no se justifiquen.
Toda energía es emanación
divina, también la vana
que fluye en tus blasfemias.
El planeta es fuente de energía
de la que abrevan criaturas
diversas, grandes y pequeñas,
hasta las más discretas como tú.
Pescadores furtivos, rastreadores,
cazadores de fortunas,
conquistadores nativos, aventureros
abnegados y poetas recurrentes:
Todos pueden volver a fracasar
y reinsertarse en la arena, que es
una buena fuente de oportunidades
como lo es el lodo, aunque con más
futuro.
El hormigón armado, nunca hubiera
existido sin la energía humana
que producen plantas y animales.
Toda la energía disponible
es emanación divina,
no la malgastes ni degrades.
La arena no se ara ni se siega,
la materia muerta es también
una forma de energía.
Arena es el nombre verdadero
de la tierra prometida.