(Aparicio Custom)
¿El
pueblo quiere saber?
-No
sé, algunos saben más
que
otros, pero se sabe que
saber
demasiado es peligroso
y
muchos no quieren saber nada.
¿El
pueblo no sabe lo que quiere?
-Es
un problema la falta de
conocimiento,
la sabiduría popular
tiene
sus limites, hay que reconocer
que
todo sujeto los tiene, aunque no
tenga
otra cosa. Pero el pueblo ni
sabe
qué es el pueblo.
-Es
un sujeto difuso, disperso, lo que
lo
hace más sospechoso que otros.
Estimo
que por eso está perdiendo
presencia
y protagonismo histórico.
Ahora
lo reemplazó el campo popular.
-Y
es todavía más sospechoso:
Desde
que el campo fue modificado
genéticamente,
la manipulación se
expandió
a todas partes, al éxito no
se
lo cuestiona. Ya no somos los mismos
ni
las palabras tienen el mismo valor,
ahora
son recursos, como nosotros.
-¿El
campo popular es otro recurso
retórico
para engañar al pueblo?
-El
engaño ya funcionaba, pero ahora
contamos
con recursos para hacerlo
sustentable.
Todo sujeto que carezca
de
límites bien definidos, es sospechoso.
-¿La
producción de conocimiento sirvió
para
desarrollar esas herramientas que
optimizan
la manipulación?
-Bien,
el conocimiento es un bien
acumulable,
transable, capitalizable
y
goza de otras propiedades. Tiene
su
valor como inversión y como producto.
Ahora
se habla de las industrias y la
economía
del conocimiento ¿Qué le dice
todo
eso?
-No
sé, yo soy del pueblo, soy uno de nosotros.
-Vea,
uno puede saber poco, o mucho, pero
no
alcanza, nunca es suficiente para estar seguro
y
librarse del engaño. Lo más importante, es
saber
decir que no ¿Lo sabía?
-No.
-Bueno,
ahora no puede decir que no lo sabe.
-No,
no puedo decir que no.