(Elpidio Lamela)
Hay personas que comparten sus sueños.
Es lícito, aunque no sé hasta dónde
puede funcionar: No sé si hay muchos
sueños compartidos, yo no comparto:
Tus sueños hablan más de vos que de mi,
para no hablar de nosotros.
La libertad que flota en el espacio
onírico, tampoco es tanta:
Uno tiende a pensar que eso se armó
solo, como un cuerpo residual
en base a la libre3 asociación
que teje el inconsciente.
No sé, hay que ser bastante necio
para desentenderse ¿Quién dijo
que el inconsciente es libre?
Sí, puede que sea lo más libre
que disponemos, pero por algo
ino sueña lo que sueña:
Hay un control, también ahí,
y ciertas formas de censura,
yo sospecharía.
¿Por qué, si no, despertaríamos
en lo mejor del sueño, antes
de haber consumado ese deseo,
ese pecado que no podemos recordar?