(Cipriano W. Cifuentes)
Los activos del mundo
no dejan de crecer,
aunque no con el ritmo
sostenido de otros tiempos.
En el siglo pasado
los activos se dispararon
y hubo picos elevados
donde crecían a tasas chinas.
Pero también creció el pasivo
acumulado y, más allá de la puja
distributiva, la deuda se expande
sin control y hoy afecta a casi
todos los mortales vivos.
Los pasivos acumulados representan
una amenaza a futuro, tanto como la
expansión de la capacidad ociosa, del
capital financiero y el crecimiento
descontrolado de productos chinos.
Algunos analistas, no disimulan su
preocupación al afirmar que ya todos
nuestros productos son chinos.
Si se mantiene esta tendencia, nadie
sabe adónde puede llevarnos.
El pasivo ambiental no preocupa tanto
como lo otros, ya que se considera dentro
del costo del desarrollo productivo.
El foco de los especialistas, ahora está
puesto en el diseño de nuevas estrategias
para sostener los márgenes, mientras se
generan las herramientas adecuadas para
licuar los pasivos y seguir creciendo.