(Alcides Ovando)
Una flor endógama
produce sensaciones encontradas.
Las sensaciones son respuestas
endógenas que encontramos
a lo que perciben los sentidos.
Todo sentido necesita su opuesto
para existir, o al menos existir
como posibilidad.
Los límites de lo posible
son difusos y permeables.
Es posible que esta flor
sea indiferente a la endogamia,
tanto como a las sensaciones
que produce, más o menos
encontradas, según quien
la encuentre.
Los sentidos, sean normales o
anómalos, dependen del receptor
que del emisor, como cualquier
perfume de flor.
Entre nosotros, hay algunos más
sensibles que otros, así como la
biodiversidad permite otras lecturas.
Un flor imaginaria, puede permanecer
perfectamente ajena las sensaciones
encontradas que desarrolla en uno
y otro receptor u observador.
Pero el verdadero observador imaginario
siempre vuelve a florecer
observando y haciendo observar
el sistema binario.