(Aparicio Custom)
Estamos entregando.
Ya entregamos bastante,
aunque no significa que sea
suficiente, aspiramos a más.
Siempre hay algo más,
cuando hay voluntad,
y si algo nos está sobrando
es la voluntad de entrega.
¿Qué queda por entregar?
Queda, siempre algo queda,
hay que estar abierto a todo
y mostrarse disponible.
Nos quedan las reservas morales,
tan caras en su momento, más
los desechos tóxicos, efluentes,
escombreras y algún remanente
de nuestros valores residuales.
¿Y los recursos humanos?
¿Y los activos culturales?
¿Y las industrias del conocimiento?
Podemos convertirnos en un polo
de atracción para el turismo escatologico,
Todavía se registran saldo exportables.
Estamos entregando, liquidando el agua,
hidrocarburos, tierras raras, minerales
estratégicos, estamos ofreciendo hasta
agotar stock.
No queda mucho, pronto vamos a suspirar
aliviados y decir, lo peor ya pasó, como dijo
alguno:
Una vez que no tengamos nada de valor
y no haya nada que entregar, nadie va a
venir a imponernos nada, ni a extraernos
lo que no tenemos.
Estamos entregando, estamos ofreciendo:
Sabemos que dependemos de la inversión
externa y sólo las inversiones extractivos
nos sacarán de la pobreza.