(Germán Singerman)
La amplitud de criterio, junto
con la humildad y la empatía
son los mejores aliados para
relacionarse con el otro
y establecer vínculos sanos.
Yo acepto todo, en principio,
gracias a mi capacidad para
ponerme en el lugar del otro.
Esta capacidad es algo natural,
un don que luego se desarrolla
si se trabaja en forma consciente.
A veces, hay cosas que resultan
difíciles de aceptar, lo acepto.
Pero la amplitud de criterio nos
brinda los recursos para entender
al otro y aceptarlo:
Todo tiene su causa, todos tenemos
una historia, en ciertos casos bastante
compleja, y eso explica muchas cosas.
Poder ponerse en el lugar del otro
es fundamental para comprender
la determinación histórica de esas
conductas y pensamientos que, a prori,
nos parecen inaceptables.
En principio, yo estoy dispuesto
a aceptar todo, menos que no pensen
como yo.