(Cipriano W. Cifuentes)
Aunque
nos demonicen
y
descalifiquen, aunque
nos
difamen y censuren,
Aunque
nos pongan pelos
en
la rueda, no podrán
detener
nuestro rodar.
Los
conocemos bien, sabemos
quienes
son y distinguimos
su
pelaje.
Aunque
cambien el pelo
y
renueven sus mañas y
artimañas
con algún éxito
efímero,
no podrán detenernos.
Seguiremos
rodando como siempre
mientras
el mundo gire, seguiremos
rodando
cuesta abajo y sin apuro:
La
gravedad está de nuestro lado.
Aunque
cambien los vientos, las
direcciones,
los sentidos, las palabras:
Seguiremos
rodando, unidos y despeinados,
convencidos,
o no tanto. La Historia es una
sola,
y nadie nunca la detuvo:
Siempre
descendió, como nosotros:
un
movimiento que no se detiene.
Todo
es movimiento, y esta fe nos mueve:
Creemos
en la unidad, en el compromiso
histórico
y en el plano inclinado: Hoy estamos
de
este lado, mañana del otro, según las
condiciones
coyunturales y la conducción
ocasional.
En eso somos verticales.
Aunque
cambien el corte de pelo,
las
tinturas o pelucas, los conocemos bien,
sabemos
quienes son, aunque podrían ser más.
Podrán
calumniarnos, degradarnos, infiltrarnos,
corrompernos,
pero no nos moverán,
ni
nos detendrán.
Estamos
en rodaje, somos duros de ablandar
porque
lo nuestro es rodar y seguiremos
rodando
como siempre:
Cuesta
abajo en la rodada, honrando nuestra
historia
y todas las deudas históricas presentes
y
futuras.
Cuando
llegue el momento, rodarán las cabezas
que
tengan que rodar.