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martes, 12 de mayo de 2026

Predicadores del verbo

 

 

(Amílcar Ámbanos)

 

Ayer dí.

Hoy ya no doy,

no es mi día, hoy.


No soy lo que dí,

ni ésto que no doy.


Nadie es del todo lo que da,

ni lo que queda cuando no

se da.


Ayer me dí a darme

sin medirme:


Todo vuelve cuando se da, dicen

los predicadores del verbo, esos

dadores natos: Vuelve multiplicado

dicen, y dan su palabra. Hay que dar

sin esperar.


Dar es casi como amar,

aunque depende de las cualidades

de lo dado.


No importan las cualidades

del sujeto dado a dar, cualquiera

puede ser un buen dador.


Dar es una buena señal entre quienes

habitamos este mundo de dadores y

receptores.


Dar, es la mejor señal que podemos

dar para ser reconocidos. No importa

que no se reconozca: Basta saber que

damos y sabernos dadores.


Los predicadores del verbo, enseñan

que no se debe esperar señal alguna

de reconocimiento: Lo que demos

volverá multiplicado.


Se debe predicar con el ejemplo.

Doy un ejemplo: Mirá lo que te doy.


 

lunes, 11 de mayo de 2026

El cambio de ritmo

 

 

(Dudamel Rambler)

 

¿Sentís que tu ritmo se marchita,

y ya no es el de antes?


¿Te cuesta seguirlo como siempre,

notás como que algo se quebró

o relajó?


¿Sabías que es posible reiniciarlo

y recuperar una buena parte

de la continuidad perdida?


Hay un ritmo para cada segmento

de la vida, la vida es cambio:


No se puede pretender que el viejo

ritmo de la juventud nos acompañe

cuando nos arrastramos como gusanos.


Los gusanos también saben marchitarse

pero no pierden la dignidad: El gusano

sano no se altera por la pérdida del ritmo:


Se adapta al nuevo segmento

y se reinicia, casi sin merma 

de su autoestima.

 

domingo, 10 de mayo de 2026

Cuando se juega al límite

 

 

(Enzo Brando)

 

Había bastante empatía

con el adversario, se notaba

en el respeto mutuo y recíproco.


Todos tratábamos de no entrarle

demasiado fuerte al otro, para

no lastimarnos:


Los cuerpos son nuestra herramienta

de trabajo.


Los partidos son así, se puede ganar

o perder, pero no es la muerte de nadie.

Hay cosas más importantes, también

se puede empatar:


El resultado es un accidente, y siempre

hay revancha, eso es lo bueno de este

deporte, a diferencia de otros que no

conozco.


Lo importante es la sana competencia,

más allá de las pasiones que despierta.

Somos conscientes de la pasión popular

que representamos, y es un compromiso.


Pero más allá de los colores que a uno

lo toque defender, estamos todos en el

mismo barco, todos vivimos de lo mismo

y tiene que primar el cmpañerismo, aunque

algunos cobren primas más altas que otros.


Si no nos cuidamos entre nosotros ¿Quién

nos va a cuidar? Somos compañeros, no

todos tenemos la misma fortuna, es como

todo. Hay que aceptarlo y tirar todos para

el mismo lado.


El espíritu deportivo no se pierde nunca.

El éxito, la gloria o el fracaso, son algo

provisorio y azaroso.


Cuando hay respeto por el otro, se genera

empatía y nadie hace tiempo intencionalmente,

no hay trampas, avivadas, ni golpes bajos.

Ser adversarios es algo ocasional, distinto

del enemigo.


Se dio un partido tranquilo, sin sobresaltos

ni excesos. Tal vez, nos respetamos demasiado

y no se pudo romper el cero. Creo que fue un

resultado justo y le queda bien al partido.


No creo que el exceso de empatía

definiera el empate.

 

sábado, 9 de mayo de 2026

Ventajas de la adaptación (2)

 

 

(Onésimo Evans)

 

La adaptación no produce

mejores sujetos, ni nos hace

mejores personas.


Pero desarrolla el sentimiento

de utilidad, uno de los más

útiles, ya que ayuda a combatir


la depresión, eleva la autoestima

y facilita la integración en cualquier

sentido, sea útil o dudoso.


El sentido es siempre subjetivo,

como la pasión que provee sentido

a tantas vidas que podrían parecer no

tenerlo, para el observador externo.


La pasión, alta o baja, es propia

de la condición de sujeto, como la fe:

una de sus expresiones más altas

y útiles.


Entre sujeto y predicado suele haber

una relación causa y efecto: Hay sujetos

que se apasionan predicando y tornan

pastores.

 

La proliferación de pastores es una señal

auspiciosa para el mundo de la fe, y útil

para el observador independiente: 

 

Algunos aventuran que los pastores

tienen tanto o más futuro que los

rebaños. 


La adaptación nos permite integrarnos

a cualquier rebaño, lo que a muchos

hace más felices, al conectar con el

sentimiento de utilidad y desarrollarlo:


La utilidad, siempre puede desarrollarse:

Todos podemos superarnos y ser un poco

más útiles.


 

viernes, 8 de mayo de 2026

Libertad de vientres

 

 

(Tomás Lovano)

 

¿Hay otras formas de formular

esta pregunta?


Cuántas son, pregunta el necio

luego de negarlo.


Nosotros no negamos, somos formas

provisorias que se adaptan a su tiempo

y espacio.


Conocemos una cantidad de fórmulas

precisas, no preguntamos cuántas son,

sabemos que están en desarrollo.


Luego, es suficiente para que cada uno

pueda formular y atesorar sus propias

preguntas, según la capacidad desarrollada

o adquirida.


Si eso no es una plena expresión

de la libertad individual, no sé :

Habría que preguntarle a un necio.

 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Falsa alarma

 

(Elpidio Lamela)

 

Me despertó la sospecha

de haberme quedado dormido

y que fuera tarde.


No era tarde, fue una falsa

alarma y no era tarde para

retomar el sueño.


Es difícil retomar los sueños:

No recuerdo ningún intento

que no haya fracasado.


Lo mismo pasa con algunas

ideas brillantes que aparecen

en el sueño. Uno se regocija

en su sueño:


Ésto merece escribirse; mañana

lo escribo. Y cuando llega ese

momento no hay nada, o lo que

quedó, no es lo que parecía.


Pero podía volver a dormir,

pensé: Si no fuera por esa falsa

alarma, me habría ahorrado estos

pensamientos inútiles y estaría

aprovechando este tiempo para

dormir.


El estado de reposo lo resuelve

casi todo, y está libre de sospehcas:

Basta relajarse y abandonarse, a

diferencia de otras necesidades que

exigen una participación más activa.


Es un estado misterioso, el reposo:

Se parece a la muerte, una relación

sobre la que muchos escribieron

mucho. Yo también podría hacerlo:


No tengo por qué privarme ¿Pero

para qué? ¿No sería mejor dormir?


La diferencia es que uno se entrega

y abandona al sueño, con la sospecha

de que todo volverá a la normalidad,

para repetirse secuencialmente, como

siempre.


Alguna vez, el reposo vencerá

y habrá de prolongarse en el tiempo

definitivamente: Es todo lo

que sabemos y la única certeza.


El problema del sueño, es que pasan

cosas que están fuera de control, sean

agradables, placenteras, o lo opuesto.


No se puede elegir, y todo lo que está

fuera de control es sospechoso.


Pero nadie sospecha del que duerme.

 

martes, 5 de mayo de 2026

Indecisos

 

(Alí Carnazo)

 

Hay mucha indecisión

dando vueltas entre nosotros.


No podemos hacernos cargo

de todo lo que nos rodea.


Pero hay que decirlo de una vez

y sin rodeos: Los indecisos son

injustamente valorados, y cargan

con esa falta como si fuera su culpa.


No es una buena decisión culparlos

ni culpar a nadie por lo que no hace.


Por el contrario, casi todos nuestros

males son consecuencia de quienes

han hecho lo que hicieron, y hasta

se vanaglorian de sus decisiones.


Hay mucho que aprender del indeciso:

No es tanto lo bueno que debemos a

alguna decisión, como lo cuestionable

o dudoso.


En el campo de batalla, dependemos

de nuestras decisiones. Allí cobran

un valor excluyente: Una decisión

incorrecta puede costar la vida a quien

la emite y a sus subordinados:


No es nunca seguro, ni aconsejable

subordinarse a decisiones ajenas.


Fuera de la zona de conflicto, es mejor

ser cauteloso y no precipitarse:

Hay decisiones que no tienen retorno.


La incapacidad de decisión, no es sino

un prejuicio ideológico, montado por

aquellos que suelen imponernos sus

decisiones arbitarias:


Los mismos que no vacilan en afirmar

que el mundo es de los que deciden.


Yo me reservo la opinión,

prefiero pecar de reservado.


El único problema de los indecisos,

es que al prolongar la vacancia de’su

decisión, suelen ser objeto de decisiones

ajenas, que raras veces los benefician.


El beneficio de la duda, es bastante

acotado en ese sentido.


Pero no podemos culpar a los indecisos

por no pronunciarse, ya es bastante con

el prefijo negativo que tienen que cargar.


Si algo son, son inocentes. Deberíamos,

tal vez, aprender a vacilar como ellos y

así evitaríamos males mayores.


Los indecisos tienen mucho que enseñarnos,

cuando se decidan.

 

 
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