(Alí Carnazo)
Los
modos de acceso al conocimiento
cambian:
Cuando
yo aprendí a multiplicar
había
que aprender las tablas
de
memoria.
Ahora,
la evolución pedagógica
restringe
la participación
de
la memoria en la incorporación
del
conocimiento de las funciones.
A
medida que las funciones
se
multiplican, también lo hacen
los
recursos disponibles para
acceder
a su uso.
¿Para
qué perder tiempo, y cargar
en
la memoria ese trabajo inútil,
cuando
la información que buscamos
está
al alcance de la mano?
¿Querés
saber cuánto es dos por uno?
Nuestros
móviles contienen todas las
respuestas
que necesitamos, e incluso
más:
Las
necesidades se multiplican
junto
al progreso producido por
el
conocimiento.
No
se puede confiar mucho
en
la memoria humana: es limitada.
Todo
lo que se aprende de memoria
puede
olvidarse, no lo olvides.