jueves, 7 de diciembre de 2023

Contribución a las nuevas teorías del valor

 

(Teodoro Losper)

 

Hay valores puros e impuros.

El resto son teorías provisorias

por ahora.


¿Hay valor sin mercancía?

¿O es una metonimia verdadera?


Entre la mercancía y la poesía

están los juicios de valor,

que cambian como cualquier

sujeto de intercambio:


Sin intercambio no hay valor,

a cada cual lo suyo.


Si existiera un valor estable y permanente

como el oro, merecería un poema

del mismo valor, o equivalente brillo.


Pero es difícil acceder a un juicio justo

para cualquier poema que se precie


(La depreciación de los juicios justos

o aproximados es moneda corriente

entre los valores)


O bien, merecería un poema de alto valor

agregado, capaz de competir de igual a

igual en los mercados más exigentes.


O un poema diseñado para multiplicar

su valor a cada nueva lectura, un poema

invalorable y valetudinario.


Algunos poetas ya lo piensan, lo están

imaginando y lo trabajan en silencio,

algo común en los poetas; tanto como

adelantarse al futuro; puede ser una

buena inversión.


(El poema es una inversión del tiempo,

cambia pasado por futuro: Abreva en

objetos y valores del pasado, tal como

palabras, ideas, sentidos y apuesta al

futuro)


El valor puro es extraño en esencia

a la creación y condición humana.

Sabemos que la pureza no se crea.


Pero creemos en nuestros valores

y nos aferramos al valor 

de la experiencia acumulada:


Toda contradicción puede evolucionar

en algo superior y elevar nuestros 

valores más allá de lo soñado.


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