Translate

miércoles, 21 de febrero de 2024

la berenjena y el costo social

 

(Nicasio Uranio)

 

En todo berenjenal autóctono

y auténtico, mientras unos se

pierden y dan pena,


otros no se amedrentan,

ni descansan hasta encontrar

la berenjena buena:


No se encandilan con el brillo

de otros frutos, en apariencia

semejantes.


La semejanza es un engaño:

Es fácil permanecer ajeno

y hundirse en un berenjenal


autóctono o dudoso, y hasta

confundir la propia pena

con la de la berenjena buena.

 

Hay una pena natural, y otra aspiracional:


Hacemos la vista gorda, preferimos

aceptar la realidad del berenjenal y

decir: es todo igual, que aguzar el ojo

y el esfuerzo para hallar la berenjena

buena, aunque nos resulte ajena.


Es penoso: cuando queremos ver,

ya estamos hundidos en el berenjenal

nativo, y para bien o para mal

sólo podemos dar pena (a nuestros

semejantes y sus berenjenas, que no

todas son buenas)


Cuando te encuentres perdido

en un berenjenal, propio o ajeno,

recuerda que la berenjena no es

una especie nativa:


Fue introducida por el conquistador,

junto al caballo, el trigo y esta lengua;

y a cambio se llevó el noble metal

y algunas cosas más. 


No está tan mal, si lo pensás:

No teníamos berenjenas, pero 

éramos un berenjenal. 


No hay salida sin esfuerzo personal


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.