(Dudamel Rambler)
No es la división
del trabajo, ni la
capacidad de
fabricar objetos y crear
necesidades (cada
objeto que se crea
aumenta las
necesidades), ni de criar
y domesticar
animales y cultivar la
tierra.
Ni siquiera el
lenguaje articulado ó el
comercio de la
palabra, ó el uso de la
violencia a gran
escala ó el pudor, que
hace que cubramos
los cuerpos, ni el
desarrollo de la
práctica deportiva.
No: lo que nos
distingue de otras especies
animales, antes que
todo, lo que nos hace
diferentes, la verdadera creación
humana -junto a la contradicción- es
la risa.
diferentes, la verdadera creación
humana -junto a la contradicción- es
la risa.
No sabemos desde
cuando nos acompaña,
pero suele asociarse
al surgimiento de la
conciencia, que es
decir lenguaje.
La forma de reir es
algo particular, que se
relaciona
directamente con la personalidad
de cada individuo:
Hay risas estridentes,
apagadas,
silenciosas, temerosas... Hay
carcajadas,
risotadas, risas reprimidas,
solapadas,
embozadas, desembozadas,
fatigosas,
contenidas, contagiosas,
desdentadas y
estereotipadas.
Se puede especular
que la risa es un rasgo
evolutivo que los
demás animales aún no
alcanzaron, o bien:
que en este mundo
cada vez más
sometido a los caprichos y
arbitrariedades
humanos no hallan motivos
para reir.
Nosotros reimos y
lloramos, y hasta podemos
hacerlo sin motivo e
incluso sin voluntad (a
veces lloro sin
querer, confesaba Darío en su
poema a la juventud)
No sabemos bien por qué reímos, pero somos
capaces de reir tanto de la desgracia ajena como
de la propia ignorancia.
capaces de reir tanto de la desgracia ajena como
de la propia ignorancia.
Sabemos que la risa es saludable (uno de
los pocos
hábitos saludables que solemos cultivar) porque
relaja y oxigena, pero si se exceden ciertos límites,
se convierte en algo peligroso: el exceso de oxígeno
puede ser letal, y la risa sin motivo aceptable (aquello
hábitos saludables que solemos cultivar) porque
relaja y oxigena, pero si se exceden ciertos límites,
se convierte en algo peligroso: el exceso de oxígeno
puede ser letal, y la risa sin motivo aceptable (aquello
que no es
socialmente compartido) es percibida
como un signo
patológico: Sólo los locos pueden
reir solos, sin
limitación y en cualquier circunstancia.
La risa es un hecho
social (aunque el sentido del humor
es algo personal: se
tiene o no se tiene)
Es natural compartir
situaciones que provocan risa, y
permitirse reir en
tanto haya alguien con quien compartir
(Algunos asemejan la
función de la risa al orgasmo: se
liberan tensiones,
se producen endorfinas, el cuerpo se
relaja. Sin
embargo, la práctica solitaria no goza de la
aprobación social
en ninguno de los dos casos)
Sólo quien esté
seguro de su soledad
puede sentirse libre de reir
puede sentirse libre de reir
con confianza, reir en libertad.