(José Luis Greco)
“Toda poesía es hostil al
capitalismo”
escribió el poeta.
Hay argumentos: la poesía no se
vende
ó: la poesía es inútil,
irreductiblemente
inútil (todo poeta lo sabe) y
tampoco
produce utilidades.
El capitalismo tiene su dios y su eje
en el adjetivo 'útil', es hijo de la
utilidad,
la propiedad es útil: el destino último
de toda propiedad es el goce -aunque la
función social de la propiedad no
se conoce-
de toda propiedad es el goce -aunque la
función social de la propiedad no
se conoce-
Sin utilidad no habría capitalismo,
ni
organización productiva, ni división
del trabajo ni inversión ni
desarrollo
tal como lo concebimos. Ni siquiera
movilidad social habría.
El poeta hace un trabajo inútil
-a sabiendas- por lo que suele hacer
otros trabajos para sobrevivir.
Hay más argumentos, sin duda:
Toda poesía es hostil al
capitalismo...
(O bien: el capitalismo es hostil
a toda producción inútil)
(O bien: el capitalismo es hostil
a toda producción inútil)
Sin duda, todo poeta que se reconozca
hostil al capitalismo, suscribiría
esta
afirmación que encabeza el poema
de Juan Gelman.
Yo también, aunque tengo mis dudas:
No sé por qué, pero al leerlo pensé
en otros poetas, como Walt Witman
ó Rubén Darío, y más allá de la
afinidad
inicial con aquel verso, no pude sino
dudar, y compartir mis dudas.
La duda, al cabo, no es hostil
a la función ni al pensamiento poético.
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