(Abel A. Borda)
Las dificultades
aumentan
a un ritmo sostenido
mientras dibujo un
ocho
Abochornado,
observo como aumenta
a un ritmo sostenido
el costo de la vida
¿Qué es la vida,
un frenesí?
No, ante todo es
cuestión de mantener
el ritmo, superando
las dificultades
que aumentan a un
ritmo sostenido
mientras dibujo un
ocho.
Repito: no hay que
abochornarse por
repetir; la base
del ritmo es la repetición
-que además,
caracteriza la realidad
psíquica del
sujeto-
El costo de la vida,
así como su aumento,
debe aceptarse como
algo natural:
la vida es un
derecho, como es sabido,
y todo derecho tiene
un costo.
(Hay costos y
costas, derechos y derechas:
hoy nadie se
reconoce de derecha; las
derechas han
reconocido su derecho a no
reconocerse. Lo
correcto es ubicarse en el
centro de lo que
sea: la centralidad permite
mayor margen de
maniobra)
Pero no hay que
amilanarse ni deprimirse
por el alza del
costo de la vida; también
podemos interpretarlo como una oportunidad.
Si los costos se
disparan, sólo es cuestión
de sostener el ritmo
y trasladarlos a los precios
(el problema sería
la caída de la demanda; ahí
hay que salir a
buscar nuevos mercados, mejorar
la oferta, agregar
valor al producto, y recurrir a
una publicidad
inteligente y agresiva, capaz de
convencer a todos de
que lo nuestro es útil,
necesario, e incluso
imprescindible: Lo mejor
es ofrecer algo que
parezca imprescindible.
Uno paga lo que no
tiene con tal de no
prescindir)
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