(Carlos Inquilino)
Venimos a ocupar:
ocupar espacios y disputar
con otras especies.
Hay una ocupación genérica
y otra específica.
Luego, la disputa evoluciona,
hacia adentro de la propia especie
ocupante: los más aptos, ocupan más
y mejores espacios.
Esta disputa no tiene fin,
la distribución de espacios y propiedades
nunca es definitiva, está sujeta a evolución
y le asignamos el valor de un orden.
Aceptamos: la sociedad es dinámica.
Desde la conquista de la conciencia
y el acceso al Orden Simbólico, nos
reconocemos sujetos, productores
de conocimiento, y únicos productores
y portadores de sentido.
Esto nos diferencia de los otros animales,
incapaces de diferenciar, de valorar, de acumular
y de justificar su presencia con ocupaciones
que produzcan alguna utilidad.
Habitan un plano inferior, sin aspiraciones, regido
por el instinto, un mandato biológico de evolución
tan lenta como dudosa (una hormiga actual, es casi
idéntica a las originarias de hace un millón de años)
El conocimiento acumulado, nos indica que no hay
evolución sin orden. El Orden Natural, si existiera
tal cosa, limitaba nuestras aspiraciones evolutivas:
Era algo que merecía ser superado.
Lo hacíamos, pero sin conciencia, de un modo natural,
tan solo por la necesidad de ocupar espacios: la
expansión es propia de la evolución, así como la
expropiación y la usurpación.
Ahora adquirimos conciencia.
Somos plenamente conscientes de nuestro mandato
evolutivo (aunque la conciencia es algo que siempre
puede expandirse) y disponemos los recursos para
dar respuesta a ese hecho biològico.
Venimos a ocupar,
a conquistar, usurpar, desalojar y producir
nuevos sentidos.
Venimos a instalar otro sentido:
el verdadero sentido productivo, sostenible
y escalable a valores evolutivos confiables.
Sabemos que todo lo que existe en forma natural
nos pertenece. Son recursos naturales para nuestra
evolución, que es la del mundo sensible y de la vida,
desde que la evidencia científica nos confirma
como vanguardia evolutiva.
Todo lo que existe merece ser superado,
llámese Orden Natural, biomasa o sujeto
histórico.
Venimos a ocupar, creemos que el estado
de ocupación es el único capaz de dar respuesta
a todas las necesidades.
Sabemos que todos los Estados actuales
proceden de la ocupación. Tenemos fundamentos
para expandir nuestra ocupación y combatir la
desocupación en todos sus frentes.
Venimos a ocupar y venimos a invertir,
la ocupación histórica es un hecho irrefutable
Hasta hoy, la ocupación se mantiene al tope
de las inversiones más atractivas.
Estamos en condiciones de afirmar:
la ocupación es la mejor inversión.
Sin inversión no hay desarrollo
ni evolución posible.
El estado de ocupación
es la más alta expresión
de la carrera evolutiva:
Venimos a ocupar espacios
y a disputar con otras especies
y otros ocupadores:
La sana competencia, es lo único
que impulsa la evolución. Es natural
la necesidad de aumentar nuestra
competitividad: Debemos mantener
lo conquistado y sostener el ritmo
evolutivo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario