(Ester Miño)
Giramos hacia Dios,
hay signos auspiciosos.
Circulan evidencias provisorias
en avanzado estado
que nos confirmarían:
Circulamos en la dirección provista
(estamos en condiciones de afirmar)
La emisión de aspiraciones dudosas
no modifica el derrotero ni la voluntad
suprema y soberana.
Circular es preciso, más que necesitar.
Hay signos más que suficientes,
las necesidades hallarán respuesta
en los próximos ciclos evolutivos:
la necesidad pasa, vuelve a pasar
y se recicla, adoptando distintas formas:
Todo vuelve.
Lo axial es mantener el centro
y observar el eje.
Ya hay quienes se alistan
para el avistaje de partículas divinas
entre los escombros disponibles.
(Las escombreras crecen, a un ritmo
sostenido)
Hay signos que sostienen la ilusión
en valores sustentables: Todo gira
como debiera, podemos seguir emitiendo
deuda autóctona, mixta o soberana y
tercerizar los riesgos emergentes
a futuro:
El futuro fue siempre algo incierto.
Giramos sin contratiempos.
El giróscopo resiste a las malas lenguas.
Dios observa, desde su círculo áulico
sin emoción (la emoción es un recurso
de la materia para garantizar funciones)
No hay comentarios:
Publicar un comentario