(Abel A. Borda)
Obsolesce, que no es poco,
se observa la evolución
de las variables naturales
y el desove del abrojo.
Se busca compatibilidad funcional
entre cadáveres de distinto signo.
La emisión total
está bajo control:
seguimos transmitiendo
la información correcta.
La curvatura deseada reproduce
cada función prevista.
El ojo avizor encuentra
las respuestas que necesita
(incluso alguna más)
El paisaje evoluciona
de acuerdo a los parámetros:
hay páramos y páramos,
no paramos.
Se registra el movimiento
de un pesudópodo divino
que se arrastra, no sabemos desde
cuando: su emisión precede
todo orden.
No hay datos precisos
pero el desierto crece,
aunque no se reportan nuevas
víctimas en la pantalla del
ordenador.
Hay recursos para aspirar
a una tercera dentición:
ya están brotando dientes
con diseños novedosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario