(Horacio Ruminal)
Cómo detectar y combatir
al gusano blanco.
Antes de penetrar en los detalles
específicos del anélido, conviene
despejar algunas dudas conceptuales
enraizadas al compuesto del imaginario
colectivo, producto de sesgos ideológicos
procedentes de la naturaleza semántica
de nuestra relación con el lenguaje:
Somos blanco de muchos presupuestos
falsos enraizados en el sentido que tramitan
las palabras. Ellas lo producen y transportan
(algo necesario a las funciones de la lengua)
Sabemos que donde hay producción de sentido
hay un componente ideológico parasitario, tan
inescindible como inevitable: la naturaleza de
nuestros significantes es ambigua por definición
y necesidad. Es lo que hace que sirvan a
distintos usos.
Luego, hay puntos oscuros que es necesario
aclarar:
II
El color blanco no significa pureza,
ni es algo bueno y saludable en sí mismo.
Es sólo una condición, tan dudosa como la
propia percepción provista por nuestros
sentidos:
No todo es blanco o negro.
Y el blanco ni siquiera es un color,
sino su ausencia: otra falta.
¿Qué sabemos del blanco?
La sensatez nos previene respecto del azúcar
blanco, las harinas blancas, el fósforo blanco
y la raza blanca.
¿Qué más hace falta saber?
Falta, pero ni siquiera podemos poner la
mente en blanco.
III
Podría tratarse de un gusano sano, bueno y
amigable. Pero este gusano blanco, ni siquiera
es un gusano acreditado: no es un auténtico
gusano.
No todo es lo que parece: Hay distintos blancos,
y hay grises; más de los que conocemos (nuestros
sentidos son ciertamente limitados)
El gusano blanco, es el estado larvario de un
escarabajo conocido.
Aclarado el punto: ¿Hay que combatir al escarabajo?
¿Siempre, o sólo cuando es gusano?
¿Deberíamos combatir a todos los gusanos por
las dudas, sean auténticos o apócrifos?
Las respuestas a estas preguntas, tienen una matriz
fiilosófica, por lo que dependerá de tu ideología.
¿Es un enemigo, un invasor indeseable?
¿Es indeseable todo lo que se arrastra?
¿Qué hace el gusano blanco para merecer
su expulsión y destierro, o quizás la muerte?
Se alimenta, como todo organismo vivo
con alguna pretensión. Podría degradar el compost
o debilitar algunas raíces; son de buen comer.
Podrían darte asco por su apariencia, pero no son
gusanos verdaderos, y no se muestran mucho:
Están debajo de la tierra, ahí donde estaremos
todos, tarde o temprano.
Y no molestan mucho, ni te enterás que existen,
y están de paso como nosotros. Luego, hacen
su vida normal de escarabajos, como todo bicho
que camina y como cualquier gusano que se
arrastra hasta levantar vuelo.
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