(Alcides Ovando)
El líder hace lo que puede:
conduce, organiza, motiva
y marca el camino.
Como si fuera poco, tiene
que gestionar todo eso y
sostener su liderazgo.
Después, el líder está solo
y se debe a su conciencia,
que no está menos sola:
Así son las conciencias
de los líderes.
Tanto un líder positivo
como uno negativo, saben
que el enemigo no descansa
y tampoco sus líderes
(el enemigo no es uno ni está solo)
El líder debe redoblar su esfuerzo
para contener al rebaño, procurando
a la vez, tramitar su soledad con éxito.
El éxito de un liderazgo depende
de mucho factores, pero ningúno
es eterno. Sabe que otros ocuparán
su lugar, si flaquea, aunque la vocación
no lo abandone.
Pero un líder no puede hacer milagros,
ni positivos ni negativos, y sabe que
de nada vale su conducción exitosa
si el lideramen no reponde.
Más si la vocacion es firme y genuina
el líder nunca se resigna y siempre
encuentra algo que liderar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario