(Teodoro Losper)
Ejércitos polícromos
basculan como ácaros
antes de ser metabolzados
por libélulas, o insectos
más discretos.
La vida, ese negocio que empezó
con la luz, la fotosíntesis, para
desarrollar la competencia
organizada hasta el mamífero
superior.
Los seres vivos se dividen
en víctimas y victimarios: Todos
podemos asumir ambas funciones.
Los más aptos sobreviven un poco
más.
II
Ejércitos polícromos de víctimas
anónimas, circulan con éxito
a la luz de sus pantallas..
El tráfico de luces y señales
acompaña el movimiento peristáltico
de víctimas y victimarios:
un intercambio sano y asimétrico.
Es el amor que pasa,
los cuerpos cavernosos que la luz
fecunda, cintilan y vacilan hacia dios.
El ácaro desova, como siempre lo ha hecho,
indiferente al negocio de los hombres
y de la fotosíntesis.
Tragaluces de colores esperan la ocasión.
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