(José Luis Greco)
El chancho tiene una inteligencia
equivalente a la de un perro, acaso
un poco más, no es relevante.
No es suficiente para tener derechos,
ni culpas: Nadie tiene la culpa.
Nadie tiene la culpa de haber nacido
chancho, bacteria o superhombre.
¿Tiene sentimientos un chancho?
Como tener, tiene; es un ser sintiente
y posee un sistema nervioso central,
casi como un emprendedor o un
productor porcino.
Por si no lo sabías, el chancho es capaz
de metabolizar diversos alimentos, en
condiciones naturales puede tener una
dieta bastante variada, casi como un
ministro de ganadería y agroindustria
o un emprendedor.
Si pudiera elegir, al deshojar la margarita
no incluiría a la soja transgénica al pensar
en el pienso.
Pero el chancho no piensa,
ni siquiera sabe que es un recurso natural
que sirve para que otros organismos
más evolucionados, y con sentimientos
más elaborados, puedan seguir desarrollando
su inteligencia superior, y haciendo buenos
negocios.
No, no hay forma de que sepa, es inútil
hablarle a un chancho como podemos
hacerlo con un perro, un gato…
Hablarle de utilidad es tirarle margaritas
a los chanchos.
No, la culpa no la tiene el chancho.
Nadie tiene la culpa de haber nacido
chancho, almeja o manatí.
No nos une la culpa ni el amor, hermanos.
Ni la empatía o las afinidades electivas:
Sólo nos unen nuestros enemigos,
en la lucha por la supervivencia
del más apto, el más astuto…
La inteligencia es ajena al sentimiento
de culpa: el chancho y su inteligencia
nos son ajenos.
La inteligencia es ajena al sentimiento
de culpa:
Los inteligentes buscan soluciones,
los inútiles buscan culpables.
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