(Ricardo Mansoler)
Oraciones cortas y fugaces
como peces biselados que suceden,
espigados espaciándose a la sombra
amniótica del líquido anterior al agua,
a los espaciadores y los cuerpos
compuestos de agua.
Peces caudalosos que circulan
hacia el centro del vacío oracular
anterior a los fluidos donde el bacilo
prolifera.
Ahí, donde brotó la voz
para anunciar la muerte.
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