(Tomás Lovano)
Hay que andar,
el movimiento se demuestra andando.
Hay que demostrar que se anda.
Es mejor andar a tientas
que no andar ni intentar,
no des más vueltas:
No andes con vueltas.
Hay que andar,
hasta dar con un lugar propicio
o apropiado para anidar.
Después de haber andado y anidado
ya no hay nada que demostrar:
Se puede descansar y aspirar
al descanso eterno, si fuera merecido.
Antes que nada hay que andar
para poder recordar lo que se anduvo
cuando nada ande y nadie espere
en el andén de uno, ni recordemos
qué es lo que queríamos demostrar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario