(Elpidio Lamela)
-No silbes, Silvia.
-¿Por qué no?
-Porque no, Silvia. Las mujeres
no silban, no es femenino.
-Yo soy una mujer que silba, sin
que afecte mi producción hormonal
ni mi condición femenina. Silbo,
como podés silbar vos…
-Yo no silbo, Silvia ¿Cuándo me viste
silbando?
-Bueno, eso es cosa tuya, nadie te lo
impide.
-Mirá, Silvia, yo no sé silbar. Pero si
supiera, no sé si silbaría.
-Es fácil, hasta un ama de casa puede
hacerlo.
-No, ellas son muy femeninas y saben que
no es cosa de mujeres. Hay cosas que las
mujeres hacen mejor que nosotros, y otras
que sólo podemos hacer los hombres…
-¿Querés que te enseñe?
-Gracias, ya lo intenté cuando era pibe
y no pude. Ahora no me interesa, eso de hacer
sonar el aire no tiene ningún sentido, y yo no
necesito reafirmar mi virilidad con esa pavada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario