(Tomás Lovano)
-Algún día todos seremos neutrales, supo decir
el poeta.
-¿Qué poeta? ¿En qué sentido?
¿Hasta qué punto se puede ser neutral?
¿Podría fundamentar?
-Usted pregunta demasiado, los excesos no
conducen a nada.
-Al menos responda alguna, dígame el nombre
del autor de esa desmesura…
-Preferiría no hacerlo, al hombre no le gustaba
que lo nombren de vez en cuando; estaba en
contra de la propiedad intelectual y prefería
el anonimato.
-Una forma de neutralidad, desde el anonimato
se puede decir cualquier cosa…
-Sí, y allí se alcanza la verdadera libertad. Hay
que volver a la responsabilidad anónima, y que
cada quien se haga cargo de su propia neutralidad
en un sentido u otro. ¿Ahora lo entiende?
-Creo que no termino de entenderlo…
-Bueno, eso es problema suyo ¿Cuánta más
claridad se le puede pedir a un poeta?
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