(Por Vicente Narioh)*
Doblegada la duda
queda el apego
a la experiencia cometida
Se sabe:
toda experiencia es divisible
y única -la propia experiencia
nos divide: la vida es una experiencia
que se desarrolla por división
Consciente ó inconsciente,
toda experiencia sienta
precedente
Fraguar la duda
consume un tiempo -insumo
productivo- y no es segura
la fragua de esa espera
Ninguna duda bien fundada
cambia de estado
por elevar una oración
ó armarse de paciencia
Los impacientes dudan menos:
hay registros, hay memorias
que atesoran el error
como prenda del destino
(Por no saber dudar a tiempo
se incurre en la repetición del
error, accediendo a un destino
dudoso)
La función dudosa
suele despertar sospechas,
pero es constitutiva de la vida
(tanto de aquellos que dudamos
como de quienes no conocen la
duda)
Hay una edad para dudar:
después, todo es incertidumbre,
hay dudas que nunca se disipan
ni envejecen
Hay dudas más antiguas:
Ya Epícuro dudaba de los dioses
cuando casi nadie dudaba
(Con el tiempo, aprendimos a dudar
de los filósofos que no dudaban)
Es tiempo de dudar,
dudar es un verbo que resiste
al tiempo -se conjuga en todos
los presentes-
Algunos creen que la duda fue
creada por un poder superior,
otros se inclinan por argumentos
científicos, más razonables,
tributarios de un origen dudoso.
*(De "Escritos dudosos y poemas refractarios")
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