(Por Carlos Inquilino) *
Cómoda
la ocasión revolotea,
se arrastra ó se demora
-parpadea,
y ya no la verás-
Poco preocupa
tu lugar en el tiempo,
la conciencia verdadera
se desliza -como cualquier
noción perecedera- sin
llegar a destino.
Cómoda,
la ocasión se arrastra, se
vuelve ó se devora
tu ración de realidad
-así de sólida y segura-
en la continuidad de una
comprobación inútil:
no hay causa sin efecto.
En términos comunes,
cómodos, afines, fracciones
hacen causa bajo diversas
formas practican su equilibrio
ocasional :
La ocasión espera -la conciencia
tiene otras ocupaciones, acaso
otras preguntas- como ahora,
cuando todo parte sin dejar
más rastro, mientras la vida
vuelve a la normalidad.
(De "Poemas intervenidos")
No hay comentarios:
Publicar un comentario