(Robert O. Jara)
'Velar es mi ejercicio',
escribió el poeta.
El ejercicio de la práctica poética
es riesgoso, pero sin riesgo
no hay aventura -para ser riguroso-
y sin conocimiento no hay navegación
segura.
'El tiempo labra catástrofes'
dice el poema -hace más de treinta
años que lo dice, y lo sigue diciendo,
demostrando la superioridad del poema
respecto del sujeto, cuyo enunciado
sufre alteraciones en el tiempo-
'El tiempo labra catástrofes'
(El tiempo de la estrofa, casi
imperceptible
en la estratósfera, es inestable y
lábil
entre las formas que resisten)
El verso se practica como el vicio
-somos recurrentes-
pero el vicio es más antiguo, incluso
que los dioses -dijo un poeta popular
incomprendido-
Hay vicios más populares, es sabido.
Hacer poemas ó hacer tiempo
son formas de resistencia
a la condición efímera.
Hay poemas que pueden cambiar el mundo,
pero el mundo no los necesita,
ni necesita poetas: si se
extinguieran todos,
permanecería indiferente repitiendo
el mismo movimiento, sin apartarse
de su órbita.
Pero ningún poeta muere
de muerte natural.
(Velar es mi ejercicio)
No hay comentarios:
Publicar un comentario