(Asensio Escalante)
Estábamos como queríamos
pero no lo sabíamos,
tampoco sabíamos lo que queríamos:
Uno nunca sabe, hasta cuando
ya es tarde y nada vuelve
a estar como quisiéramos
o hubiéramos querido.
Entonces, sólo cabe resignarse
y esperar a ver qué se puede querer
mientras nos vamos resignando
a no estar como queríamos:
Hay otros verbos.
Es lo que está, aunque varíe
según las traducciones:
Otras lenguas ni siquiera diferencian
ser y estar.
Es lo que hay, para evitar suspicacias
y disipar las dudas apareadas más
arriba.
Uno nunca sabe cuanto más hay
(si es que hay más) ni cuanto
hubo sin querer, ni cuanto es lo
que se puede saber ni qué es
lo que queríamos demostrar.
Estábamos como queríamos:
gozábamos sin saberlo
como tantos otros verbos
y miembros.
Pero enseguida anochece
y no hay más verbos
para declinar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario