(Remigio Remington)
Este cuento ya lo conozco.
No lo escuché ni lo leí:
Hay cosas que se reconocen
sin haberlas leído ni oído.
Lo reconozco al leer el poema
que no buscaba: No soy de andar
buscando poemas abandonados;
nunca busqué nada:
Lo reconozco, estaba ahí,
como si hiciera falta
que alguien lo escuchara
y compartiera su abandono.
Los poemas contienen abundante
material repetitivo como para ser
reconocidos, sin necesidad de
entrar a conocerlos::
No se necesita conocer demasiado
para reconocer que ese objeto
es un poema, o pretende serlo.
Hay una fórmula que les es propia
y sirve para repetir: si es difusa
propicia la confusión o el equívoco.
A diferencia del cuento, que se vuelve
a leer y siempre es un cuento
y es siempre el mismo cuento
(Con el poema no pasa: cada lectura
repite otro poema)
Vuelvo a leer sin necesidad, como
deben leerse los poemas:
Este cuento ya lo conozco,
este poema ya lo escribí:
Tal vez lo vuelva a escribir
cuando no tenga nada que
escribir.
(Cuando no se tiene nada que decir,
uno comienza a repetir.
Muchos empezamos repitiendo)
No hay comentarios:
Publicar un comentario