(Amílcar Ámbanos)
Relativizan la importancia
de la criptogamia en la cadena
de valores:
La evolución, tiende a descartar
todo aquello que no florece,
seleccionando formas y valores
que allanen el camino hacia un
futuro floreciente.
Sin flor, no hay fruto, ni nada que
fecundar:
Hay otras formas de reproducción
pero no producen ningún disfrute,
ni goce en usufructo.
Creemos en los frutos del esfuerzo
personal y en el cultivo individual
de la cultura del trabajo.
El único goce legítimo, es el asociado
a la producción y a la reproducción,
actividades que responden al trabajo.
¿Qué produce la criptogamia?
Helechos, musgos y otras malezas:
Nada comestible, útil o disfrutable.
Son resabios del pasado, ensayos
biológicos que fracasaron, como
los dinosaurios, anteriores a la
división del trabajo.
La producción de futuro no puede
esperar, ese futuro floreciente
que ya empieza a avizorarse, donde
todos podremos disfrutar, cada uno
según sus merecimientos.
Los otros, tendrán que hacerse cargo
de su fracaso.
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