(Serafín Cuesta)
En el pasado
las pasiones eran más
intensas, y sabían ser
más duraderas.
Así lo afirman los que saben,
yo no sé, no soy experto en nada
y es todo lo que sé. Antes sabía
más
Hay gente que se apasiona mucho
con el pasado, por ejemplo algunos
historiadores.
Acaso, al descubrir aquellas pasiones
que ya no encuentran en el presente.
Cuando se presenta la necesidad
impostergable de cultivar una
pasión, se busca en cualquier parte
y el tiempo pasa a ser irrelevante:
No se mide, la pasión no conoce medida.
Salvo en los músicos, que se apasionan
con el metrónomo. Miden el tiempo
y miden el silencio.
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