(Serafín Cuesta)
Un
ataque preventivo,
ya
hubo otros: una fórmula
que
se repite.
Las
fórmulas son para repetir
cuando
son exitosas, tanto en
la
práctica teórica como en la
función
retórica.
(Esta
estrofa podría repetirse)
Otro
ataque preventivo:
Hay
que saber comunicar, para
evitar
equívocos y que no se
malinteprete:
Parece
un ataque, pero es un acto
defensivo,
para prevenir algo peor
como
una guerra abierta y declarada.
La
mejor defensa es un buen ataque,
decía
un filósofo popular.
Es
mejor prevenir:
El
ataque preventivo, no es más que
una
acción quirúrgica, dirigida a
disuadir
al enemigo de cualquier
acción
bélica.
Eso
se logra anulando o reduciendo
sensiblemente
su capacidad ofensiva
con
una operación quirúrgica:
Hay
cosas que sólo se entienden por la
fuerza.
El enemigo debe entender que
la
violencia no es solución, y nada la
justifica.
Si
todas nuestras diferencias y los conflictos
entre
estados fueran a dirimirse por el uso
de
la violencia, el mundo nunca tendría paz
y
no habría desarrollo, más que el de la
industria
bélica.
II
Hay
que saber comunicar: Los recursos
retóricos
son esenciales para que nadie
malinterprete
y el mundo acepte:
Los
ataques preventivos no son lo que
parecen.
Por el contrario, son sólo un
recurso
defensivo para evitar riesgos
mayores
y minimizar el número de
víctimas.
Las
víctimas siempre fueron necesarias,
todo
tiene un costo, y la paz no es una
excepción: Hay que defenderla.
Los
ataques preventivos, siempre
funcionaron
como fórmula repetible.
No
sabemos cuál será el ultimo.
Pero
los atacantes, en su legítimo
derecho
a defenderse, aseguran que
después,
el mundo será un lugar más
seguro.
Por
ahora, debemos estar a la defensiva,
es
lo más seguro: Algún día, no habrá
nada
que temer, ni ningún enemigo de
quien
defenderse:
El
mundo será, por fin, un lugar seguro,
como un cementerio.