(Nicasio Uranio)
En el arte mayor todo es precisión,
hay que ser minucioso, los detalles
cuentan. Todo, hasta lo más mínimo,
cuenta.
Quienes cultivan el arte de la Caza
Mayor, cuentan con orgullo sus cabezas.
También los hacendados cuentan sus
cabezas y estiman su valor:
Hay cabezas que valen más que otras,
reflexiono mientras escucho a Gardel
cantar Por una cabeza.
No sé si es arte mayor, pero nadie lo
cantó como él.
Lo odontólogos cuentan sus primeras
extracciones con emoción, luego van
perdiendo la cuenta: Hay cosas que se
pierden al avanzar en una carrera.
Como en el juego, y en cualquier cultivo
activo, hay una pérdida continua.
Al final, se pierden todas las cuentas y se
completa el olvido: El Arte de olvidar.
(No olvides hermano, vos sabés, no hay
que jugar… Parece decir el caballo al
regresar del tango hípico y épico
montado en su hipalage)
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