(Aparicio Custom)
Estate atento a todo lo que
muere, todo el tiempo está
muriendo algo en el tiempo.
No todas las muertes son
noticia, nadie sabe cuánta
muerte lo rodea.
Hay que estar atento:
Todo el tiempo anda algo
muriéndose, o muriendo a
secas.
Aquí también, como dentro
de tu órbita específica y dentro
y fuera de tu grupo de pertenencia
(dentro de tu cuerpo hay células
muriendo ahora)
La muerte se renueva, es un recurso
de la materia orgánica para mantener
su funcionalidad.
Podría decir que la muerte es un recurso
renovable, o podría detenerme acá, como
centro de atención.
¿Cuántos centros de atención se necesitan
pata mantener la movilidad social
y reproducir el movimiento peristáltico?
Podría detenerme en algún centro de
atención dilapidada en pensamientos
inútiles.
No se puede estar atento a todo, hay
que elegir: Algunos eligen su muerte
y ahí todo se detiene, pero la muerte
no.
Ninguno elige su próximo centro
de detención, su campo de concentración
o su hospicio.
Todas las ciudades tienen sus centros de
detención y sus hospicios. Todas las
ciudades sirven de hospicios, como
decía el poema del transeúnte que iba
por la calle hablando solo.
¿Se sentía contenido por la soledad
de la calle?
Nadie sabe cuál será su última morada
ni su último deseo: Estate atento a todo
lo que no podés cambiar ni evitar.
Concentrate sólo en lo posible, aspirá
a menos y viví el momento
antes que sea tarde.
No te detengas a mirar los brotes nuevos
de la muerte:
Nuestra capacidad de concentración u
atención es limitada.
Estate atento: Si te concentrás intensamente
en un deseo, verás como tampoco se cumple.
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