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sábado, 19 de febrero de 2022

Las cucarachas salvarán el mundo

 

(Amilcar Ámbanos)

 

Hay que importar más cucarachas,
me dijo mi gato, en una charla
íntima luego de una sesión de
control.

El control de plagas es inútil,
como tantas cosas que inventan
los humanos, animal extraño
si los hay.
 

Creo que hay suficiente stock,
le dije sin pensar demasiado
(como casi todo lo que se dice en
una charla banal entre mamíferos)

-Creamé, son años  (no me tutea,
para ellos el amor no contradice
al respeto), tenemos una historia
más larga y rica que la de ustedes,
aunque no tanto como las cucarachas.

Por eso las respetamos:  antes de
comer una, jugamos un buen rato
y le ofrecemos oportunidades de
escapar  (el juego nos excita). Luego,
si no lo hacen, no es nuestra culpa;
sólo cumplimos un mandato biológico.

-Entiendo, Augusto, pero no creo que
escaseen cucarachas en el mundo, por
ahora.  ¿Para qué querríamos más?

-Las cucarachas pueden salvar el mundo,
sé que les resultan asquerosas, pero cuando
ya no tengan qué comer, olvidarán el asco
(ese sentimiento tan humano, casi como
la propiedad)

No falta mucho, es la consecuencia lógica
y natural de eso que llaman desarrollo.
Son una buena fuente de proteínas, es
sabido, y saben mejor que otros insectos,
le puedo asegurar.

-Puede ser, pero transmiten enfermedades,
comen basura, son una plaga para nosotros,
como las ratas.

-¿Son plaga porque comen basura y
transmiten enfermedades?

-Y porque se reproducen y expanden sin
control y sin medida: son invasivas,
colonizadoras y oportunistas.

-Yo conozco una especie excesiva, que
reúne todas las condiciones enumeradas,
aunque no sé si se autopercibe.


-Bueno, vamos a tener que dejar acá...
 

martes, 15 de febrero de 2022

Fórmica

 

(Onésimo Evans) 


No estamos solos, pensé
mientras escribía
al detectar un insecto en
mi lapicera.

¿estaba antes?

No puedo afirmar nada:
lo detecté por azar y lo retiro
ahora con cuidado.

¿Habrá pasado una buena parte
de su vida útil a bordo de mi útil?

No puedo afirmar nada,
sólo verifico:  su cuerpo
evolucionó en cadáver.

No hay signos de violencia, pudo
ser un suicidio consentido, acaso
por el tedio de haber acompañado
el trámite de un largo poema
nacido de esta lapicera.

La lapicera escribe con normalidad
(lo normal es que una lapicera escriba,
con o sin insecto, bajo una mano
experta, humana que la empuñe.

-Empuñar no es el verbo más feliz,
pero puede resultar útil:  No hay una
relación directa entre estos términos-)

El cuerpo detectado, contraído,
ensimismado, podría corresponder
a una hormiga común de mesa.

Yacía en equilibrio, entre el cuerpo
de la lapicera y el broche que porta
para sostenerse en un bolsillo.

No estoy en condiciones de establecer
cuanto duró su viaje ni en cuantos
poemas participó, con o sin voluntad
(Para nosotros es normal participar
en viajes, eventos y actividades que no
responden a la propia voluntad)

No puedo afirmar nada, aunque sí
preguntar:

¿Qué relación puede establecerse y
detectarse, entre el cadáver de la hormiga,
que luce inmóvil en la mesa, y otros tantos
cadáveres, más o menos próximos, que
que podrían frecuentar la manufactura del
poema sin ser detectados?

¿Qué relación se entabla entre el cadáver
de un insecto y un poema que yace?

¿Y la hormiga?



¿Habrá tenido la vida que merecía?
¿Habrá muerto en vano?
¿Habrá dejado descendencia, o un
legado en sentido fórmico?

¿Qué es peor:  morir en vano
o vivir en vano?

No puedo afirmar nada, sólo puedo
rendirle este humilde homenaje, con
esta lapicera que supimos compartir,
desde mi mesa de fórmica.

 

 

jueves, 10 de febrero de 2022

¿Para nosotros la libertad?

 

(Esther Miño)

 

La libertad, es lo único que merece
ser defendido hasta las últimas
consecuencias:

Un pensamiento que puede desarrollarse
en cautiverio, emitido hace siglos
cuando poetas y filósofos no se habían
dividido: solían convivir en buenos términos
en un mismo sujeto.

Sin duda, se trataba de un incompetente,
ya sea como filósofo o como poeta:

No es posible defender aquello que no
se posee. La conquista de la libertad es
una aspiración antigua, una lucha que
lleva casi tanto tiempo como nuestra
Historia, y está lejos de terminar:

Estamos perdiendo.

II
Los defensores de esta idea, solemos
ser combatidos por todos los medios.
Conocemos el peligro, la incomprensión,
la soledad y hasta la indiferencia.

Pero no estamos solos, sabemos que
hay otros que resisten, bajo diversas
formas: Hay muchas maneras de asumir
y entender la causa de la libertad:

Hay librepensadores, libertarios, liberales,
libertinos, librecambistas, y están los
jóvenes para la liberación.

Observamos y asistimos a nuevas formas
de restricción de las libertades, bajo
argumentos aceptables.

Hay consenso en que el crecimiento de la
población y de las necesidades, requiere
establecer nuevos límites y restringir
libertades para mantener el orden.

III
Podemos compartir, o no, el pensamiento
del poeta incompetente. Gozamos de la
libertad de compartir hasta las ideas más
absurdas. Todas tienen derecho a competir:

Gozamos de la libre competencia.



domingo, 6 de febrero de 2022

Poema / espejo

 

(Aquino Lamas)

 

Este poema no es lo que parece
aunque no es tan distinto
de lo que no parece.

No procura parecer más de lo que es
ni cree ser menos de lo que parece.

No parece que sea un poema,
pero no es lo que parece.

Los poemas no suelen ser lo que parecen.
Y fuera de poemas, pocos son lo que
parecemos.

El poema no se vende, se hace saber:

Este poema es único,
como todos,
pero cuenta con elaboración artesanal,
atención personalizada
y emplea energías limpias:

está libre de emisiones tóxicas
y contaminación ideológica.
Su estado de pureza puede mantenerse
sin necesidad de conservantes
a temperatura ambiente, siempre que
se eviten los excesos.

Según parece, algo difícil de verificar,
pero no imposible.

Para un poema, nada es imposible,
aunque no parezca.

(En parte, es ésto lo que hace que sigan
apareciendo nuevos poemas, con mayor
y menor grado de pureza verificable,
aunque no sean lo que parecen)

 

 

  En  Poesía sustentable


 

De la mano del padre

 

(Luis Espejo)

 

El niño es el padre del hombre.
Alguien lo dijo o lo escribió,
no recuerdo más que eso.

La memoria sólo registra huellas
tenues.
La memoria es algo que se pierde,
un lugar que se reduce, una función
que declina, como todas.

La función del padre, también:
va perdiendo relevancia, autoridad,
protagonismo  y presencia: Se desdibuja.

Pasa de necesaria a secundaria, hasta
volverse un anacronismo, un estorbo.

La presencia del padre es necesaria
en la infancia. Hay que identificarse,
imitar, acompañar, obedecer.

Yo amaba a mi padre.
Mi padre  -yo-  era un niño apocado.
Antes, había sido un niño extrovertido
que después se ensimismó.

¿Por amor al padre?

¿Qué sentido tiene cuestionar al padre
que no está?  
Yo  -mi padre- no lo cuestionaba entonces.
Mi padre era perfecto, un padre proveedor.

¿Qué sentido tendría cuestionar a quien
nos provee sentido?

¿Qué debería hacer un padre, con el hijo
ensimismado?

¿Qué podría haber hecho, un padre,
ensimismado en su función de proveedor,
con ese hijo ensimismándosele?

Un padre hace lo que puede:
El padre albañil hace paredes,
el comerciante hace negocios,
el deportista juega  (mientras
el negocio del hijo es jugar a la pelota
contra una pared, tirar paredes con la
pared)

Hay padres que hacen, que no hacen,
que dejan hacer.
Hicieran lo que hicieren
siempre estamos en sus manos.

(Mis manos se parecen a las de mi padre)

Un padre se hace, no se nace:  Nadie nace
con aptitud o vocación de padre.

Hay padres protectores, paternales, distantes,
afectuosos, rigurosos, complacientes,
exigentes, vacilantes, ausentes y otros
ejemplares:   

Todos son ejemplos a ser reproducidos.
Es natural que un hijo quiera ser como el
padre  (un padre que está reproduciendo
a otro)

Un padre puede hacer muchas cosas, o no,
pero hace, más allá de su voluntad o deseo.
Hace en la acción y en la omisión, hace más
de lo que sabe, aunque no sepa lo que hace.

Y todo cuanto haga o deje de hacer
será tomado en su contra.

Un padre no nace, se hace, a costa del hijo
que le nace.  El hijo nunca elige ni se hace,
solo nace, crece y obedece.

Luego,
lo único que puede hacer es matar al padre  
(heredar su muerte y asumir su paternidad) 



viernes, 4 de febrero de 2022

La evolución de la culpa

 

(Epifanio Webber) 


¿Tenemos las culpas que merecemos?

La culpa, es un sentimiento humano
tan complejo como útil,
hay que reconocer:

Reconocer las propias culpas nos eleva
por sobre aquellos que son incapaces
de asumir su condición culposa, algo
común a todos (a partir de la culpa
original o primordial, que no terminamos
de asumir)

Con la conquista de la conciencia, también
cobró cuerpo la culpa:  Algo habremos hecho
para tener esta conciencia dudosa…

Pero la inteligencia superior, pudo desarrollar
mecanismos diversos y procesos altamente
sofisticados, para elaborar ese material dudoso
en un sentido productivo, aligerar el peso y
reducir la culpa a un volumen gestionable, sin
necesidad de asumir costos, extender plazos y
vencimientos o refinanciar intereses.

Una elaboración feliz, resuelve esa carga
negativa y nos libra del lastre del pasado:
el pasado no pesa, la memoria se recicla
y se puede abrir una nueva cuenta.


II
En el sistema de valores, la culpa puede ser
un valor transferible, y como tal circular
libremente: Nadie está libre de culpas, pero
con la asistencia de profesionales capacitados,
se puede tramitar en tiempo y forma, sin mayor
dificultad, y acceder a una integración sana
en el mercado de culpas (un sistema de premio
y castigo)

Es útil conocer a los culpables, saber quienes
son los autores materiales e intelectuales del
sistema de culpas del que participamos, con o
sin voluntad, como contribuyentes.

Gracias al conocimiento, podemos emitir juicios
de valor, intercambiar valores y transferir las
culpas.

Es útil conocer que nadie tiene la culpa de todo,
ni es del todo culpable hasta que se demuestre
lo contrario.  Por el contrario, todos somos
portadores de alguna culpa, aunque hay quienes
pretenden ignorarlo.

(Hay que sospechar, sin ninguna culpa, de
quien afirma no sentir ninguna culpa:
estamos ante un portador asintomático)



III
La culpa es un sentimiento muy desarrollado,
aunque no exclusivo del animal humano.

Otras especies son capaces de conocerla
y hasta pueden reconocer sus culpas, sólo
que no las tramitan con palabras.

La naturaleza de la culpa es diversa, pero
todo parece indicar que su existencia
es anterior a la palabra culpa y algunas
otras.

Sólo porque no podemos pensar en la
culpa sin palabras, pensamos que es un
sentimiento propio de la especie hablante.

Del mismo modo, la propiedad del lenguaje
ha servido para apropiarnos de todo lo que
nos resulte útil, sin ninguna culpa significativa.




martes, 1 de febrero de 2022

La rata y la metáfora

 

(Esther Miño)

 

Hay más de uno de ellos
por cada catorce habitantes.
Se reproducen sin ningún criterio,
como todas las plagas. Crecen más
que nosotros, e invaden todo.

Son animales destructivos, altamente
depredadores y no conocen límites.

Su expansión, que en algún momento
nos benefició, ahora es una amenaza:

Estamos en peligro, dijo el roedor
con voz de mando, capacidad de
decisión y vocación de líder:

Hay que movilizar a toda la población
y desarrollar nuevas estrategias de
supervivencia. El enemigo no descansa,
y en su carrera expansiva e irracional, no
para de desarrollar nuevos venenos, cada
vez más letales, a lo que su inteligencia
-que pretenden superior-  da en llamar
desarrollo sustentable

Como si fuera poco, muchos de ellos
crían felinos como mascotas, multiplicando
nuestros factores de riesgo.

Nos odian, nos desprecian, les producimos
asco  -sentimiento humano, si los hay-
Nos adjudican el lugar más bajo, vil y
abyecto del Orden Natural, y nos usan en
metáforas para descalificarse entre ellos.

Su ingratitud en tanta, que ni siquiera nos
reconocen como sus ancestros mamíferos.

Se autodefinen omnívoros, lo que los autoriza
y habilita a devorarse el mundo.  Luego, y para
sostener semejante despropósito, nos utilizan
como ejemplo… Ellos sólo toman lo que les
conviene, según su escala de utilidades o
valores; se manejan por intereses.

Son una especie codiciosa, colonizadora,
agresiva y oportunista como ninguna otra.

Creen en oportunidades, emprendimientos,
desafíos y otras abstracciones sin ningún
sustento, y apuestan al diseño inteligente:

Están convencidos de haber sido diseñados
para apropiarse de todo.

El sentido de propiedad, devenido sentimiento,
los diferencia y define por sobre todos los otros,
no menos dudosos  -además de proporcionarle
el sentido de pertenencia-

¿Omnívoros?

Yo dudaría...
Algunos de ellos comen lo que quieren; son pocos.
La mayoría come lo que puede, como nosotros... 



 
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