(Aparicio Custom)
El espíritu de cuerpo se encuentra
en todos los cuerpos provistos
de espíritu o su equivalente.
Basta que uno de estos cuerpos
reconozca a otro de su especie
para que el espíritu corporativo
rompa a desarrollar.
Es fácil detectarlo en distintos
ámbitos de la actividad pública
o privada:
En los organismos de seguridad,
así como las fuerzas del orden en
su conjunto. Funcionarios del Poder
Judicial, Ejecutivo o Legislativo, en
la Administración Pública, prestadores
de servicios, agentes inmobiliarios.
Productores rurales, etcétera.
Menos visible, subsiste entre docentes,
profesionales de distintas disciplinas,
empliados de comercio y personal
subalterno.
Este último, representa un cuerpo
voluminoso, mucho más que todos
los otros sumados. Pero el tamaño
no importa, no significa mucho ese
volumen si es un cuerpo sin espíritu.
Supo tenerlo, alguna vez, pero no pudo
hacerlo valer y terminó entregándolo en
sucesivas negociaciones.
Todavía creen en la salida negociada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario