(Gualterio Whiteman)
La disciplina es el
puente
hacia el éxito.
Para que la disciplina resulte exitosa,
hay que concentrarse en ella:
Mantener una buena concentración
es trabajoso; muchos se desalientan
y abandonan:
No estamos hechos para el rigor
de la disciplina y solemos caer
en la tentación de la disipasión,
para acabar sucumbiendo a pasiones
dudosas.
Tal vez sea oportuno trabajar
tu capacidad de concentración,
(ella puede expandirse) antes de
someterte a una disciplina que
te exceda:
Todos los excesos se controlan
con disciplina.
Quien es capaz de concentrarse en un
objetivo, tiene una parte del éxito
asegurada.
II
La concentración puede cambiar tu vida:
Con las técnicas adecuadas, podrías alcanzar
tus metas e incluso superarlas.
La concentración es la mejor inversión.
El mundo tiende a la concentración:
Cada vez son menos los que concentran
los bienes y riquezas de este mundo casi
ajeno.
El capital concentrado controla todos los
recursos naturales y dispone de recursos
para apropiarse de todo lo que existe,
vivo o muerto.
La concentración es poder, el poder
concentrado se expande sin pausa y
determina el curso de nuestra evolución.
La concentración es el recurso natural por
excelencia para desarrollar tus capacidades
y aprovechar las oportunidades de este
mundo concentrado, y disputar lo que queda:
No es mucho, pero pronto será menos si dejas
pasar el tiempo sin disciplina y cedes a la
tentación de la disipasión. La realidad es
pródiga en estímulos engañosos que podrían
apasionarte y distraer tu atención sin control.
Para que la disipasión resulte exitosa, hay que
ser capaz de concentrarse en ella y mantener
una disciplina.
Asesórate con los que saben,
no te dilapides.
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