Translate

sábado, 23 de diciembre de 2023

Animales que vacilan

 

(Nicasio Uranio)

 

-Estoy preocupado, Dr.


-¿Tiene algún problema?


-No, yo no, me preocupa mi sapo.

Lo noto raro, no es el de antes.


-Es natural, uno cambia; todos

envejecemos…


-No es eso, físicamente está intacto;

es el mismo de siempre y mantiene

su peso normal.


-¿Un cambio de conducta?


-Sí, tiene una actitud vacilante: Él

no solía vacilar, ahora no para de

hacerlo…


-A ver, tampoco está usted siempre con

él, observándolo como para afirmar que

no para. Él ha de tener su propia vida,

me imagino que goza de cierta libertad…


-Afirmativo, pero su vida no es la misma.

Nunca le hice faltar nada, pero no sé si

goza. Yo dudo, sólo lo veo vacilar, y quien

vacila no goza.


-Eso es una presunción sin fundamento.

Nosotros solemos vacilar, y eso no nos impide

gozar como se debe. ¿Por qué pensar que

ellos no? No somos tan distintos: Mírele las

manos…


-Sí, se nos parecen. Lo conozco bien, llevamos

años de convivencia; por eso me preocupo. Él

no es así, y no sé por qué vacila; su entorno no

cambió, creo…


-Ahí vacila… Es que hay cambios que nos

resultan imperceptibles. Nosotros los naturalizamos

y nos adaptamos con facilidad. Pero un sapo…


-No es un sapo de otro pozo, es mi sapo. Y yo

asumo mi responsabilidad.


-Piense que puede haber vivido un hecho traumático

en algún momento en que estaba fuera de su control.


-No sé, yo trato de controlarlo todo lo que puedo.

Pero no es al único que tengo que controlar: somos

una familia…


-No se reproche, uno hace lo que puede; sólo que a

veces hay cosas que se nos escapan… Es factible que

se nos escape un sapo.  Yo creo que pronto volverá todo 

a la normalidad. A propósito,

 

¿Usted sabe dónde está su sapo ahora?


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.