(Manuel Lupanares)
Todo el lodo florecido
a ambos lados es todo
lo que hay: ¿es todo
¿Dudas del lodo, o sólo
dudas de todo?
No destrates al lodo prometido
buscando promediar una mejor
versión.
No te muestres ajeno a sus virtudes
y encantos delicados, bebe el néctar
emanado de sus inflorescencias
a ambos lados de tus sentidos dados.
¿Comulga el alga con la flor del lodo,
como el hongo con la flor de fango?
Ahora ¿De qué lado del lodo más
se aprecia la virtud del promesante
desflorado por amores impuros, que
se alejaron del lodo?
El lodo nos une y apelmaza, borrando
y embarando diferencias. No lo destrates
ni lo humilles.
No olvides que, en promedio, al lodo
le debemos casi todo lo que somos,
que no es poco.
No olvides: del lodo se aprovecha todo.
Él nos ha dado los mejores ídolos.
Recuerda: Quien no se enloda en vano
no verá nunca las flores del verano.
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