(Eleuterio York)
No todo lo que es mecido, es.
Pero todo lo que es se mece,
como este gato siamés:
¿no lo ves?
La condición ontológica
que diferencia al ser del ente
es la cualidad de percibirse
a sí mismo en relación al verbo
precedente.
Antes de que fuera el verbo
nada de lo que había era suficiente.
Con el verbo, adquirimos la conciencia
del ser y supimos reconocernos
diferentes, entre todo lo que es
o se mece.
Hay que ser consecuente,
como este gato siamés: semisiamés,
para ser precisos, y sinceros
con el verbo preexistente al orden
emergente.
En cuanto al gato, es hijo de padre
siamés y madre dudosa, y se ve
tan bello como un
siamés o más.
¿No lo ves?
No hay comentarios:
Publicar un comentario