(Amílcar Ámbanos)
¿Son tan felices los cuises
como las perdices?
Le pregunté a un picahueso
con experiencia comprobable
de aprendiz.
No, hay que tener cuidado
con las palabras y las perdices,
no son lo mismo, ni son todas
iguales:
Hay perdices perdedoras
y ganadoras.
¿Son más felices las codornices?
Si cambiamos el ángulo
de la observación, aparecen
otros matices:
No todo es blanco o negro;
hay grises
¿Cómo sabemos cuando el ángulo
es feliz como una lombriz
recién enamorada?
No podemos verificarlo:
Depende de su bisectriz.
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