(Amílcar Ámbanos)
¿En cuántas
fracciones se descompone
un quebrado?
-Depende del pasado
del objeto dispuesto
(No hace falta estar dispuesto para ser
descompuesto)
Depende de la
fricción, la intensidad
del participio en
quiebra
y la voluntad de las
partes
a acordar. Contamos
con la memoria
apropiada.
¿Qué podemos
extraer o extractar
como enseñanza
última e íntima
de esa función
primordial -descomponer-
y su virtual
reproducción?
No mucho. Un corte
transversal
en el poema fractal,
haría visibles
los fragmentos
infinitos del engaño
y su naturaleza. En
otras palabras:
fragmentos infinitos
de su naturaleza
engañosa (hay más
versiones)
La Naturaleza nos
engaña
en distintas
escalas, repitiendo funciones
y formas irregulares
con variaciones
mínimas de sus
componentes infinitos,
que no responden a
ningún patrón
matemático o
geométrico:
Un copo de nieve
es una forma única,
propia
e idéntica a sí
misma.
No se descompone ni
es igual a otro,
aunque se diluya,
derrita o evapore.
Vamos a un corte:
Un quiebre, un
requiebro, un quebranto,
una quebrada que se
pierde no alteran
la estructura de los
miembros acreditados.
Toda forma es un
mensaje, un significante,
una información.
El cuerpo del poema
es una forma.
La forma no se
descompone, pero puede
reproducirse gracias
a las descomposiciones
que contiene como informacion.
El arte fractal
puede prescindir del autor,
hay programas que
hacen música sin
intervención
humana. Lo mismo aplica
a la producción
poética, hay aplicaciones
para generar poemas.
El arte no necesita
explicación.
Podría escribir en
verso de pie quebrado
unas coplas a la
muerte del poema.
Pero sería otro el
poema:
sería otro poema.
¿En cuántas
fracciones se descompone
un poema?
-No hay una
respuesta única. Depende de
la intensidad y
fricción con que realiza
sus funciones.
¿Cuántas funciones
tiene?
-Puede tener más
funciones que sentidos.
¿Podrían ser
infinitas?
-No se puede
afirmar. Tampoco descartar.
Pero un poema puede
durar menos
que un copo de
nieve.
(Todo organismo vivo se descompone)
II
La descomposición
no se detiene,
evoluciona en
infinita variedad
con su carga de
futuro sin volumen.
No descansa en su
función iterativa,
habita y multiplica
en infinitas
versiones y
fragmentos, aptos para
el retorno a su
estado original.
Sólo el éter no se
reproduce:
es el que es, es el
que fue.
III
La vida se divide,
pero
la cópula no tiene
dueño:
Si hablamos con
propiedad
no decimos nada nuevo:
Sólo la Naturaleza
se renueva
para producir
continuidad,
reproducir,
descomponer y recordar:
No todo es división
(aunque hay versiones
encontradas y
opiniones divididas)
IV
La vida se divide,
los cuerpos
se reproducen por
esporas, apareamiento
o división, sin
otro fundamento.
Los fundamentos se
dividen: racionales,
lógicos, o
peregrinos y azarosos (que no
obedecen a una razón
lógica, pero pueden
adoptarse y
sostenerse sin perjuicio y sin
requerir aprobación
de autoridad competente)
V
Todos los cuerpos
animados se descomponen
en condiciones
naturales y también normales,
aunque no sepan
dividir, dividirse o aparearse
en forma esporádica
ni operar con fracciones.
VI
La copla, el verso
alejandrino, el hexámetro,
la lira o el soneto
y hasta el octosílabo
genérico, son
formas adoptadas por la
necesidad de repetir
fórmulas que han
sabido funcionar.
Todas las formas
brotan de la muerte,
que engendra lo
diverso sin
descomponerse.
VII
El arte radica en
acoplar sonido y sentido,
forma y contenido,
ritmo y armonía
y al menos un
resabio, una partícula
de alma al cuerpo
del poema
para que curse con
fluidez su propia
descomposición.
VIII
Todo es ritmo, hay
que aceptar y mantener.
La descomposición
tiene un ritmo que le
es propio.
Los ritmos tienen
propiedades y funciones
que gozan
repitiendo, como cualquier
sujeto.
Todo ritmo se
descompone
(Las células
rítmicas
son tan ridículas
como un poema
de amor, uno
analógico
o este fractal)