Translate

sábado, 7 de mayo de 2022

El arte de envejecer

 

(Germán Singerman)

 

Con los años, el cuerpo también evoluciona;

la percepción vacila y la relación con

objetos y sujetos no es la misma.


Aparecen dificultades imprevistas

hasta en los trámites más sencillos:

Gana lugar el desarrollo de la torpeza,

se pierde motricidad fina y con ella,

la seguridad en las acciones cotidianas.


Los sentidos se tornan engañosos, ya no

se puede confiar en ellos demasiado y

procuramos desarrollar otros

como instrumento de defensa, ante una

realidad cada vez más hostil y agresiva.


Cuesta definir con palabras la sensación

que se repite cuando no llegan las palabras,

o demoran en llegar a destino. La memoria

se esfuerza, busca las relaciones posibles

y resuelve como puede.


El cuerpo, la memoria, los movimientos

se enlentecen: acusan la evolución del

tiempo y demandan nuevas y sucesivas

adaptaciones.


Casi nada es lo que parece y nada parece

ser lo que era hasta hace poco, no podemos

precisar cuando…


Hasta las respuestas más simples y banales

ofrecen resistencia. Somos imprecisos,

percibimos la precisión perdida y vacilamos

en forma recurrente: una actividad que ocupa

una porción creciente de nuestro tiempo útil,

si hubiera tal cosa.


Iba a escribir un poema sobre las oportunidades

y los nuevos desafíos que propone la vejez.

Estaba listo, tomé la lapicera, pero no acerté:


Era la cola de una rata de la casa

(otra me hubiera mordido, como ya pasó,

pero ésta supo reconocer la torpeza propìa

de mi condición senil: 

Me reconoció de la familia,

pertenecer tiene sus ventajas)


No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Licencia Creative Commons
http//ahoraqueestasausente.blogspot.com se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.