(Encarnación Segura)
Cuando un Papa pierde
los últimos dientes
completa su comunión con Dios.
Se reconoce desdentado a imagen
semejanza, a la vez que recibe
el Reconocimiento Divino
como representante elegido.
Dios lo celebra a su manera,
cantando para sí
mientras prepara su papilla.
(Ahora, el Papa papará como Él)
Dios no come carne, no tiene
una dentadura para hacerlo:
(aunque podría tener la mejor,
si lo quisiera)
Dientes y muelas son emisiones
de la carne, y sirven a la destrucción.
Dios es Amor, el Amor Supremo
no contempla la destrucción, es ajeno
a ella, e incluso su opuesto:
Quien ama no destruye, salvo que sea
en forma involuntaria. No hay nada
en la Creación Divina, que exista para
ser destruído.
Ninguna forma de violencia
merece lugar alguno en su Reino.
Otra cosa es el reino animal,
donde todos son esclavos
de sus metabolismos:
Él los perdona porque carecen de alma,
y no tienen conciencia de su culpa.
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