(Aparicio Custom)
No aceptes ésto
antes de leer ésto.
Si no sabemos lo que aceptamos
podemos aceptar cualquier cosa:
Sí, se puede, aunque muchos
no quieren aceptarlo.
Claro, no es todo lo mismo,
algunos aceptan sólo para ser
aceptados. No sé si es aceptable,
pero hay cosas que una vez que
se aceptan, no hay vuelta atrás.
¿Y para qué volver atrás?
Si aceptamos que nadie quiere
volver al pasado, está todo bien
y el pasado nunca volvería.
De hecho, no pasa, el pasado nunca
volvió. Pero están los nostálgicos
que repiten todo vuelve, volveremos.
Claro que no es lo mismo repetir
que volver: Nada de lo que repetimos
vuelve a ser lo mismo, nunca es igual.
Repito: No aceptes todo por igual
sólo por obedecer a un impulso, u otro.
Los impulsos obedecen a cuestiones
emotivas más profundas, mayormente
ignoradas.
Es mejor no obedecer, ni seguir ninguno.
No sabemos adónde pueden llevarnos,
aunque aceptamos que es difícil evitarlo:
Somos conscientes, sabemos que nuestros
actos están gobernados por impulsos.
Claro que no son todos lo mismo:
Si vas a aceptar, selecciona los razonables
y descarta los inciertos o inútiles.
No aceptes nada de ésto
antes de entender ésto:
La realidad transforma a quien la habita,
para habitarla sin conflicto, hay que aceptar
algunas cosas, luego otras, y más hasta
completar el éxito de la transformación.
No aceptes nada antes de releer ésto:
Lo que aceptas te transforma, aunque no lo
sepas. Lo que te niegas a aceptar te paraliza.
No hace falta que conozcas a Jung, para poder
aceptarlo.
Ahora bien: No aceptes nada de todo esto
antes de preguntarte ésto: ¿En qué quisiera
transformarme?
Puede que no lo sepas, es mucho lo que aún
desconocemos, pero la capacidad de aceptación
puede desarrollarse hasta niveles impensables.
Es posible que la evolución siga su curso
hasta que todos aceptemos todo: Nadie sabe
adónde nos llevarán las transformaciones
sucesivas.
Ahora, sólo quien no acepta nada
permanece idéntico a sí mismo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario