(Aparicio Custom)
Cuando el hombre conquistó la conciencia
comprendió que estaba solo
y ante una oportunidad histórica:
Estaba todo por conquistar,
tenía todo por hacer
y alguien tenía que hacerlo:
El mundo estaba esperando ser
conquistado, el hombre consciente
asumió ese mandato biológico
y vio que era bueno.
Acá hay que ponerse a emprender
a lo pavote y dejarse de joder,
alguien lo tiene que hacer, dijo
y puso manos a la obra.
Pronto surgieron los primeros poetas
y alumbraron sus cantos al trabajo,
cuando aún no existían la O.I.T.
ni la cultura del trabajo como fuente
de toda verdad y justicia.
Era mejor cantar que trabajar,
avizoraron y emprendieron el canto
primordal, bastante precario y anodino,
que luego se dividiría con el favor de
los dioses, junto a la división del trabajo.
La división disparó la multiplicación
de conquistas y derechos laborales
redundando en el desarrollo de nuevos
emprendimientos y generando más y
más fuentes de trabajo genuino.
Desde aquella oportunidad histórica,
el hombre ya nunca dejaría de conquistar,
emprender y generar oportunidades.
No hay comentarios:
Publicar un comentario